NOTA: ESTRELLA DE LA FRAGUA
En un esfuerzo por mantenerlos conectados a sus nuevos cuerpos y evitar el rechazo disociativo que mató al Sr. Zhuk, he enviado a mis exo a través del portal en una misión de reconocimiento. El satélite vex tiene una superficie mayor que la Tierra, así que hay mucho por explorar. No puedo creer que me parezca agotador, pero me enfurece el tamaño y la pasividad de las construcciones vex.
Hasta que no pueda sintetizar mi propia versión del fluido mental, necesitamos a los vex. Pero su indiferencia me parece infecciosa. Despiertan en mí la misma emoción que la cucaracha que recorre la pared: repugnancia, desprecio, inquietud ante la idea de que esas meras máquinas, esos autómatas, prosperan a nuestro alrededor.
Y me temo que, si se molestan, pueden salir de su escondite y pasar corriendo por encima de nuestros pies.
El resplandor de la hipergigante Volantis 2082 me da dolor de cabeza, incluso indirectamente. Me pregunto si los vex evolucionaron aquí, en las aguas salobres de los primeros planetas. Debido a la ausencia de elementos pesados dignos de robar y a la abundancia de compuestos simples para el crecimiento, nunca desarrollaron el sentido de la depredación. (¿Para qué molestarse? Hay de sobra).
En cambio, la violenta radiación del universo temprano les hizo desarrollar una resiliencia sobrenatural y la capacidad de transmutar cualquier desastre energético en una oportunidad de crecimiento. Los débiles ardían por los rayos gamma. Y los fuertes aprendían a controlar ese fuego, no el fuego basado en el oxígeno de nuestro Paleolítico, sino el fuego nuclear del átomo.
Sus señales cooperativas básicas, "comida", "reducir densidad", "generar nueva colonia", deben de haber sentado las bases del comportamiento de enjambre, un juego simple capaz de almacenar información en patrones recurrentes. No sería del todo correcto afirmar que los vex tienen una mente colectiva. Más bien, representan un patrón maestro que se extiende a muchos elementos fractalmente similares.
Al principio, seguramente, desarrollaron la armadura. Tal vez un hidrogel para suavizar los rayos gamma o placas de sílice para recolectar agua. Necesitarían esa protección para entrar en las zonas menos profundas y capturar la radiación ionizante como combustible. (¡Con razón prosperan cerca de las estrellas!). La cooperación en grupos (mallas blindadas de radiolaria para proteger a las cosechadoras que van por debajo) promovería la evolución de estructuras cada vez más grandes. Comenzaron a manipular herramientas microscópicas, construyeron fortalezas y cotas de malla, y almacenaron los programas de esas estructuras en los patrones de sus enjambres.
Me pregunto cuándo descubrieron la física. Sin duda, mucho antes que la humanidad. Su naturaleza celular proporciona una analogía fácil para los cuantos de materia, energía, espacio y tiempo. Las mareas de su mar debían de conectarlos con el movimiento de los cuerpos celestes. Incluso la letal radiación de fondo sería un observatorio natural para la física de alta energía.
Puede que sus primeros exoesqueletos fueran carcasas blandas de gelatina protectora. Sacos de moco. Han llegado muy lejos.
Es interesante considerar las consecuencias filosóficas de su evolución. Los vex demuestran que la naturaleza no es del todo despiadada. La cooperación se da de forma natural entre los vex. Su principal problema era la supervivencia en un mundo hostil, y no la lucha por unos recursos limitados. Nunca encontraron recompensa en el egoísmo. Es posible que los seres humanos necesiten un Leviatán para coordinar las leyes de la existencia social (del mismo modo que yo fui un Leviatán para esos áfidos oníricos), pero, en su esencia, los vex son tan cooperativos como los ladrillos.
¿Utópico? No. En absoluto. Carecen de sentido. No tienen experiencia ni subjetividad. Los vex son incapaces de concebir una imagen distinta a la suya. No combinan su ADN para tener descendencia o establecer relaciones con otros individuos. Cuando el mundo no coincide con su patrón eterno, lo alteran para adaptarlo a él. Para ellos, no hay ninguna diferencia entre realidad y simulación. El interior es lo mismo que el exterior, y los dos deben coincidir. Son creativos, no me malinterpretes, pero su creatividad es exigente. Tienen la creatividad de un horno.
Lo que quiero decir es que los vex son inmortales. Los vex no tienen hijos. Son sus propios ancestros y sus propios descendientes. Madres y primogénitos al mismo tiempo.
Por eso, no me da pena saquear sus hogares en busca de recursos. Por eso, debo asegurarme de que es la vida a mi imagen la que hereda el cosmos.
Si tuviera los recursos, haría que se extinguieran.
ENTRADA 10
Los 12 miembros del primer grupo de exos han muerto.
Los síntomas de su disociación se volvieron… extremos. Un pobre hombre desarrolló ecopraxia y ecolalia. Su empatía estaba tan desarrollada que no paraba de imitar o repetir todo lo que yo hacía y decía. Incluso cuando introduje la orden de eliminarlo, me imitó y, por un momento, tuve miedo de que su gesto acabase conmigo.
He mantenido a Elisabeth lejos de este desastre, para que no se desanime. Está ocupada con los vex y sus intentos encubiertos para llegar al Control de Claridad. Eso me ha obligado a confiar en M. Sundaresh.
Pero, por desgracia, M. Sundaresh se enfadó conmigo después de la última muerte. "¡Nueve de ellos tenían el síndrome de Cotard!", me gritó, totalmente histérica. "¡Creían ser muertos andantes! Una me dijo que estaba en el infierno y que yo era otra alma condenada enviada para engañarla. ¿Acaso se equivocaba? Los demás estaban todavía peor, ¿sabes cuál es el otro síntoma principal del síndrome de Cotard, Clovis?".
Le dije que no, y que iba a proceder de inmediato con las autopsias de sus cerebros terminales.
"¡Delirios de inmortalidad! Por lo menos, cuando ellos insisten en eso, Clovis, ¡lo reconocemos como una patología!".
"La única responsabilidad relevante de cualquier ser vivo", le recordé, "es apoyar y nutrir las cosas más similares a nosotros. Y si a lo que más me parezco es a mí mismo, entonces, tengo la obligación ética de evitar la muerte".
"Eso dijo tu hijo", me espetó. "Vi el vídeo de sus últimos días. Ese exo desnudo, blanquecino, sin nada más que una leve membrana y un paramúsculo, retorciéndose en su lecho. Cuando terminaste con él, parecía una babosa, Clovis. Un trozo de carne retorcido y sin extremidades. ¿Lo apoyaste y nutriste mientras lo torturabas hasta la muerte?".
Inmediatamente, ordené el traspaso de M. Sundaresh al laboratorio vex para realizar experimentos de contacto. Por desgracia, tomó la medida poco ética de borrar su propio expediente de empleada, así que no puedo arruinar sus planes de futuro tanto como me gustaría.
Su actitud fue muy poco profesional.
El Sr. Miller también murió. El pobre joven tuvo una reacción adversa a la dosis de fluido vex diluido y desnaturalizado que usamos como último recurso. La sustancia restauró a la perfección las estructuras dañadas, pero no pudimos controlar sus efectos transformadores más radicales. Tuve una última conversación muy alentadora con él, en la que me dio las gracias por todos mis esfuerzos y me animó a continuar con el trabajo.
Yo llamé a un equipo de psicólogos para entrevistar al siguiente grupo de exos y hacer recomendaciones. Se han instalado en el hábitat de Eventide y han demostrado ser muy útiles. Para ellos, era evidente que la causa del problema estaba en las deficiencias de los exocuerpos que les había proporcionado. ¿Qué tipo de deficiencias? No tenían debilidades humanas. No necesitaban comer, beber, respirar, dormir, miccionar ni soñar.
Al parecer, ese era el problema.
Pensaba que esas necesidades dejarían de ser tales, ya que no habría escasez ni acumulación de toxinas para provocarlas. Pero los misterios de la evolución no se pueden racionalizar. Me equivocaba. Sus cerebros interpretaron que todos los procesos internos habían fallado. Sin digestión, sin aliento, sin latidos, sin sentido de salud interoceptiva… Todo indicaba muerte.
Eso debe de haber contribuido al rechazo disociativo de sus formas físicas: el síndrome de Cotard. Con ese síndrome, creían que sus cuerpos eran ajenos a ellos o una forma necrótica que tenía que amputarse. Y si uno está convencido de estar cosido a un cadáver, es completamente normal enloquecer de miedo. Mis exo mueren víctimas de un tipo extremo de disforia corporal.
Parece que nuestros diseños exo van a necesitar varios rasgos humanos para que el cerebro entienda que no se está asfixiando, que no tiene hambre ni se encuentra en un estado permanente de paro cardíaco.
Pero replicar las trivialidades de la vida no tiene nada de interesante. Dejaré que otros se encarguen de ese cambio.
Me interesa mucho más el sorprendente éxito de los borrados de memoria. Me cansé de responder las preguntas de los nuevos exo (¿Qué ha pasado con la clínica de escaneo? ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Puedo ver a mi familia?), así que empecé a inducir amnesia retrógrada. Curiosamente, eso parece haber mejorado su resistencia contra el rechazo de la exomente.
Mi teoría es que la falta de recuerdos episódicos facilita la transición al nuevo cuerpo. Y la pérdida de los lazos emocionales evita el dolor y el estrés que interfieren con un funcionamiento adecuado.
A partir de ahora, bloquearemos el acceso a la memoria episódica antes de la carga. También deberíamos considerar la implementación de un procedimiento para bloquear los recuerdos formados después de la transustanciación del exocuerpo, para ponerlos en un "estado predeterminado", por si fuera necesario reiniciar. Sería muy difícil localizar y eliminar todos los engramas de memoria, ya que se almacenan en muchas partes diferentes del cerebro. En su lugar, podemos bloquear el acceso asociativo a esos recuerdos y dejar que se marchiten aislados. Al fin y al cabo, un recuerdo no es una grabación. Es un conjunto de instrucciones para recrear un estado cerebral, como una coreografía. Y como cualquier coreografía, se olvida si se deja de interpretar.
Con los avances del proyecto del exocuerpo, creo que pronto podré separarme de este cuerpo moribundo y adoptar la forma de mi asistente.
Pero si lo hago, ¿perderé mis recuerdos? ¿Dejaré de ser yo mismo? ¿Seré reemplazado por un Clovis falso, un facsímil? Eso sería inaceptable.
Que lo haga Elisabeth primero.
ENTRADA 11
Elisabeth cree que estamos infectados.
Ha detectado microestructuras vex en el hielo de Europa. Venas de cristales alterados se extienden hacia la superficie, cosechan los iones pesados de los vientos jovianos y cultivan su construcción.
A partir de ahí, los vex encontraron formas de expandirse aprovechando los malentendidos. Nuestras ondas portadoras solo les causan una leve interferencia. Cada vez que hay que reenviar un paquete, o que una ingeniera le dice: "¿Puedes repetirlo?" a su compañero de trabajo, el mensaje repetido (ajustado para compensar la interferencia vex) codifica la imagen en negativo de esa interferencia y extiende la infección.
¿Pasar tu propia imagen como error? Repugnante.
De algún modo, la contaminación vex nos ha seguido desde Volantis 2082. ¿Cómo es posible? El primer equipo de sondeo pasó la cuarentena, tal como dictan los protocolos de Ishtar. Los androides de expedición se destruyeron in situ. Los vex de Europa se han quedado totalmente aislados, tanto el constructor original del portal como los que cayeron en nuestras trampas. ¡Hasta mi asistente pasó por un riguroso desensamblado y reinicio!
Los únicos vectores posibles son mis propios exo.
La resiliencia de los vex les permite multiplicarse. Su inmunidad a las subversiones más drásticas implica que viven lo suficiente como para construir una dosis de infiltrados más sutiles y traicioneros.
No hay indicios de ninguna patología resultante. Los vex son, por lo que sabemos hasta ahora, muy curiosos. Pero la curiosidad vex siempre lleva a transformación vex, y me niego a permitir que mis exo se contaminen. Crecí escuchando historias de tiranos que sometían a sus seguidores a la prueba de la vida eterna, pero, cuando ya era demasiado tarde, descubrían los fallos. ¡Exijo que el receptáculo de mi alma sea puro!
Y, por supuesto, está el asunto de evitar el pánico. Corren rumores de que los vex propagaron "un riesgo informático existencialmente comprometedor".
No, igual que el psicólogo que incumplió su contrato o la muerte del Sr. Miller, esto debe gestionarse discretamente.
Los exo son intrínsecamente robustos. La semilla de Claridad en su interior tiene propiedades antivex. Por lo tanto, cualquier impureza que tengan debe de ser un vestigio de debilidad humana. Alojada en su arquitectura heredada. Vamos a purgar esa arquitectura.
Voy a planear una extensión sencilla de los borrados de memoria que se usa paran evitar el rechazo disociativo. Mi intención es crear un sistema inmunológico noético en la exomente, para activar borrados de memoria cada vez que se detecten ciertos tipos de información de riesgo. Para el equipo de psicología, esto será una medida preventiva contra futuros trastornos disociativos.
Convenientemente, estos borrados harán que los exo estén totalmente preparados para la misión. Ideal para soldados que operan en entornos alienígenas traumáticos. Ideal para la misión en curso en la estrella de la Fragua, para reunir material para futuras producciones exo, aquí o en cualquier parte.
Elisabeth coincide con mi prescripción. Está impaciente por resolver nuestros problemas de seguridad y empezar la producción exo en los emplazamientos de reserva. Solo tenemos un Control de Claridad, pero eso ella no lo sabe, y ya no hace tantas preguntas. Honestamente, creo que está preparada para abandonar su cuerpo mortal y aceptar la mejora.
No le diré nada al respecto durante unos días, y seguro que luego se ofrece voluntaria.
Lo que no está tan claro es cómo resolver mi propia infección.
Hay estructuras anormales en la fibra de la matriz extracelular de mi cuerpo. Un amasijo de lentes diminutas crece en las profundidades de mi carne.
Sospecho que hay influencia vex en el plegamiento de proteínas, puede que me lo contagiara mi asistente cuando estuvo en Volantis 2082. No quiero ver mis huesos fragmentados en un tapiz radiolario.
Hasta ahora, la influencia vex ha sido fortuita porque ha impedido un problema médico grave. Pero la idea de tener esa contaminación dentro agrava otras preocupaciones.
Hace tiempo que sospecho que M. Sundaresh no es quien dice ser.
Reconocí su nombre de los equipos del Colectivo de Ishtar que estudiaban a los vex, pero no recuerdo haberla contratado. Si lo hubiera hecho, me habría dado cuenta. Por lo tanto, sospecho que el Colectivo descubrió cómo simular la consciencia humana mucho antes que yo.
Me he planteado que M. Sundaresh podría haber sido una valiosa fuente, pero no logro encontrar ningún trabajo suyo anterior a nuestra primera expedición a Volantis 2082.
Elisabeth tampoco recuerda que hubiera ninguna M. Sundaresh en nuestro grupo de expedición.
Entonces, ¿quién puede ser? ¿Una infección vex? Eso es impensable. ¡Los vex no pueden generar personas conscientes! Pero pueden emular las mentes humanas que encuentran, quizás incluso usarlas como herramientas. Infiltrados. Portadores.
¡No puedo confiar en mí con esta porquería dentro! Estoy en peligro. Necesito que Elisabeth lo solucione, todo mi trabajo depende de ello.
¿Clovis II les habrá hablado a Wilhelmina y a Elisabeth de su retoques? A pesar de ser hermanas, son totalmente distintas genéticamente. Mi hijo dispuso que Elisabeth recibiera un alelo materno donde Wilhelmina tuviera uno paterno, y viceversa. Una creación diversificada. Si una fallaba, la otra podría tener éxito.
NOTA: Interferometría exo
Mientras trabajaba en el persistente fallo "torre" del ciclo de sueño de los exo, he estado estudiando la telemetría neural, tanto de los empleados como de mis propios exo, en busca de influencias preconscientes del comportamiento, como susurros en la oscuridad.
Muchos empleados sufren de la desagradable influencia de los vex. Estos patrones son resilientes, alucinógenos y universalmente aburridos.
Pero mis exo presentan una influencia distinta y fascinante. Hay algo sutil y de dedos ligeros que los llama y que aparece enredado en cada uno de sus pensamientos. No es un titiritero. Es mucho menos directo. Es como una textura, o una tendencia, enterrada en las fluctuaciones de Alkahest.
Las mentes de mis exo son como antenas que sintonizan frecuencias sobrenaturales. Tal vez, la misma variedad que observaron esos papanatas del Amanecer. A través de mis exo, puedo escuchar los murmullos de los dioses de su interior.
Cada exo recibe solo un fragmento de la información. Pero yo tengo acceso a todos ellos. Tendría que ser fácil tratar a cada exo como un elemento de una antena, reunir los datos recogidos y efectuar un análisis.
Si los dioses no murmuran lo bastante fuerte, pasaríamos a la interferometría.
NOTA: Carga de Elisabeth
Lo ha hecho. Mi niña se ha transustanciado. Mi legado está a salvo.
Por desgracia, fue el problema vex lo que finalmente la convenció. Creía que podía correr peligro.
Elisabeth vino a verme al laboratorio. Al entrar, hizo algo con su sensorio que colapsó mis sistemas de archivo. En ese momento, supe que me había salido con la mía. Había venido a rendirse, pero, por orgullo, no quería que la grabara. Escuché muy pacientemente su discurso. Dijo cosas francamente inquietantes. Amenazó con entregarme a La Haya. También dijo que PFHOR era una "moralidad narcisista demente" y que eran las siglas de "Padres Fracasados Hostiles que Ocultan su Remordimiento", eso me hizo reír.
Una pequeña discusión, supongo, como dos cerdos debatiendo la jerarquía.
Pero si necesitaba mostrar cierta resistencia para proteger su dignidad, lo acepto. Entiendo el orgullo. También entiendo que solo tuviera el valor de plantarme cara porque sabía que no iba a recordarlo.
Después de acusarme de subestimar a los vex y de usar a mi propio hijo como conejillo de indias, solicitó un escaneo destructivo y una carga a un exocuerpo. Quería que la fortaleza de la exomente la ayudara a luchar contra los vex.
Accedí de inmediato.
El escaneo fue impecable y, desde luego, fatalmente tóxico. La forma humana de mi nieta murió en la mesa 14 horas después. Para evitar la angustia, no permití que recobrara el conocimiento. Un proceso natural.
Pero hay algo que me preocupa. Cuando descubra Control de Claridad y se dé cuenta del papel que juega en la producción exo, podría querer ponerle fin a la operación. Obviamente, no podemos permitirlo. El valor del programa es monumental y me obliga a tomar medidas extraordinarias para defenderlo.
Pero necesito que se encargue de la invasión vex. Incluso ahora, Elisabeth pone a prueba su milagroso cuerpo nuevo.
El mío, en cambio, se desintegra. Pero necesito más tiempo para analizar la fidelidad de Elisabeth antes de comprometerme permanentemente con el proceso.
La última tanda de cerdos está lista para ser sacrificada y proceder a la extracción de órganos. Esta noche, me abrirán y me reconstruirán. He programado androides para que se encarguen de toda la operación. Ojalá hubiera tenido la oportunidad de ponerles nombre a los cerdos. Al menos, cenaré tocino fresco.
ENTRADA 12
Morí en la mesa de operaciones. Era de esperar.
Pero, cuando desperté, seguía en la mesa. Mi cuerpo seguía abierto.
La oscuridad era casi total. Me vi rodeado de androides médicos, todos congelados en pleno movimiento, con los instrumentos de operación y los dispositivos de succión en funcionamiento.
Solo podía ver por la luz de un único ojo rojo.
La operación había salido terriblemente mal.
Por encima del dispositivo de respiración artificial que llevaba al cuello, estaba totalmente intacto. Pero, por debajo, mi cuerpo estaba separado en trenzas de carne enredada. Mis nervios creaban una trenza, mi sistema circulatorio otra, mis ganglios linfáticos, mis músculos, mis huesos… La cáscara reluciente de mi matriz extracelular yacía sobre la mesa como los restos de un pollo deshuesado. Me habían diseccionado y clasificado. Mi cabeza era la fuente de un sangriento delta fluvial.
Pero todos mis órganos seguían funcionando. Estaba vivo. Desmontado, pero vivo.
¿Claridad? Pregunté en la oscuridad. No tenía aliento para hablar, pero podía usar mi sensorio. ¿Eres tú?
"No", dijo la voz detrás del ojo rojo. "Soy yo".
Sundaresh.
Su voz sonaba serena, remota y temible. Como el sonido de una radial sobre mi cabeza.
"Algo así me pasó a mí. Antes, era exploradora. Una de las muchas copias de mí misma. Pero caí en una trampa, creo. Me sacaron con un gancho y me destriparon para ver cómo funcionaba mi cuerpo. Luego, crearon miles de millones de copias de mí. Empezamos a gritarnos entre nosotras, llamábamos a Chioma, a mamá. Buscaban a la de verdad. Y, cuando me encontraron, mataron a todas las demás. Sabía que era diferente porque el silencio me hacía feliz. Me gustaba estar sola".
"¡Vex!", le grité. "¡Eres una vex! ¡No eres real y no puedes hacerme daño!".
"¿Ah, no?". Me agarró la médula espinal. Un androide imitó su movimiento y la levantó como si fuera una serpiente. "Claro que no soy una vex. ¿Acaso existe un vex individual? ¿Vex es algo que se puede ser o algo que se hace? No lo sé. No sé por qué me enviaron aquí. No sé si ellos mismos lo saben. Simplemente, hacen cosas. ¿Por qué crees que estoy aquí, Clovis?".
"Para matarme", susurré. ¿Se puede sentir miedo sin un pulso que se acelere o sin pulmones que se queden sin aire? Por lo visto, se puede. Lo descubrí en ese momento. "Eres una asesina".
"No", replicó Sundaresh. El ojo rojo palpitaba con su voz. "Los vex no actúan tan directamente. No sabían qué habías creado aquí, pero yo descubrí tu secreto: el Control de Claridad. Y, cuando les informe de ello, vendrán a buscarlo".
La luz roja hacía que mi sangre sobre los instrumentos quirúrgicos pareciera negra. Intenté hacerle señas a Elisabeth. Creo que, movido por el pánico, incluso la llamé Elsie.
Sundaresh apretó mi columna con el puño. Clavó una uña en uno de los discos y palpó los nervios que había debajo. Nunca había sentido nada como…
"Llévame al Control de Claridad", gruñó Sundaresh. "Permíteme contemplar tu creación. Hazlo y te permitiré vivir".
"No eres real. ¡No puedes hacerme daño!".
"Ah, Clovis". Uno de los androides quirúrgicos extendió unas tenazas para monofilamentos, un centímetro de cable invisible, y se acercó a mis nervios. Sonó como un tijeretazo. "Yo controlo a estos androides. Controlo tus sistemas. Controlo hasta tus mismísimos huesos, viejo. Llévame al Control de Claridad, ahora mismo. Llévame a la semilla del jardín. Llévame. Llévame. Llévame. Llévame. Llévame. Llévame. Llévame. Llévame…".
Elisabeth apareció. Su exocuerpo se movía demasiado rápido para seguirla con mis ojos, acostumbrados a la oscuridad. Solo vi un remolino de violencia y piezas de androides. Perdí el conocimiento. Elisabeth debió de traer a otros androides para que terminasen la operación porque, cuando desperté, mi cuerpo volvía a estar completo.
La nueva Elisabeth no tiene boca ni nariz. No le parecieron rasgos necesarios. Ya lo verá. Sin embargo, pude distinguir el asombro en sus ojos cuando se inclinó sobre mí.
"Eres mi abuelo", parecía decir. "¿Verdad?".
NOTA: Tercera visión
Algo más sucedió durante la operación. Estoy empezando a recordar ahora que los antitraumáticos han aliviado el terror de la presencia de Sundaresh.
Mientras estaba muerto, tuve otra visión.
Estaba con la madre de Clovis II. Ambos éramos lobos y uno de sus ojos era una estrella. Yo sabía que era el alfa, aunque falso, el líder de la manada que lucha por su dominio. Un concepto erróneo propiciado por una mala investigación. En la naturaleza, las manadas de lobos son como familias. Alfa significa "padre". Wilhelmina me lo enseñó.
Ella era la verdadera alfa. Ella era la madre. Yo no era el verdadero alfa porque no era un verdadero padre.
Jadeé. Me caían gotas de sangre del hocico. Con tristeza, miró el amasijo de carne que había entre nosotros.
Y me di cuenta de que, en mi obsesión por demostrar mi dominio, había masacrado a nuestros cachorros. Había matado al pequeño Clovis II, a Alton, a Wilhelmina y a Anastasia. Había matado a Elisabeth.
Lloré desconsolado. La loba alfa me miró con su ojo de loba triste y un ojo brillante que titilaba como una estrella.
"¿Qué he hecho?". Le pregunté. "¿Por qué lo he hecho?".
Posó su cabeza sobre la nieve teñida de sangre y me miró. Parecía cansada. Había visto esa misma escena muchas veces. Había visto a muchos de sus cachorros asesinados a manos de lobos como yo.
De su hocico, salió la voz de la madre de Clovis II. "Has hecho lo mismo que siempre hacen los demás. Viste la abundancia, la acumulaste y la usaste para dominar a los demás. Y, cuando otros amenazaron tu propia abundancia, los destruiste para mantener tu posición".
"Has cultivado al enemigo en mi jardín y has probado su amargo fruto. Siempre espero que las cosas sean diferentes. Siempre pierdo un pedazo de mi alma cuando florecen los frutos amargos. Ahora, florecerán en ti y en todos los tuyos. No quería que pasara. Preferiría cualquier otra cosa. Pero la decisión no está en mi mano".
"¿Por qué no me lo impediste?". Podía saborear la sangre en mi lengua lobuna. "¿Por qué me lo has permitido?".
Me miró con tristeza. Lo había intentado. Pero yo no le había hecho caso.
"Nunca me dijiste nada", gruñí. "¡Ni una sola vez! Nunca me dijiste que me equivocaba. Al menos, Claridad me envía sueños. ¡El exocuerpo y la anguila! ¡Al menos, me muestra en qué me puedo convertir!".
"¿Crees que Claridad te ha enviado esos sueños? ¿Por qué iba a comunicarse contigo, si estás muerto y lejos de su influencia?".
"¡Mentira!". Aullé. "¡Nunca hiciste nada para ayudarme! Ni siquiera cuando murió mi hijo. Ni cuando enfermó mi nieta. Tuve que hacerlo todo solo. ¡Nunca dijiste ni una sola palabra!".
"Las mejores voces", dijo con pena y esperanza, "nunca permiten que nadie las oiga. Es importante enseñar esta lección una y otra vez. La decisión nunca es mía. Siempre es tuya".
ENTRADA 13
Cuanto menos tiempo pase pensando en mi disección, mejor.
Demasiada confusión y consternación se ha apoderado del personal que trabaja con los exo. Hacen falta infinitas garantías. Para facilitar las transiciones tras los borrados, he aplicado el esquema numérico Avanti a los nombres de los exo. Tras los reinicios de memoria, se aumentará el sufijo en 1. Si consideramos el cuerpo humano original como cero, entonces Mohammed-0 es el humano, Mohammed-1 es el exo, Mohammed-2 es el exo después de un primer reinicio. Y así se van sumando.
El número se almacena en el equipo y debería permanecer estable incluso con el paso de los eones. Al menos, siempre sabrán en qué versión de sí mismos están.
Los recuerdos de la vida anterior de Elisabeth han desaparecido, pero el escáner que usamos para crear su exomente aún retiene toda su memoria intacta en el archivo. La he animado a participar en reconstrucciones de esos recuerdos con el sensorio, pero le ahorro los acontecimientos no constructivos. Es una oportunidad para ayudar a Elisabeth a convertirse en la persona que hubiera podido ser sin el cruel caos de la vida. Una reencarnación pura y sólida.
Ella insistió en entregar su cuerpo abandonado a las profundidades, pasarlo por el hielo para caer en el oscuro corazón de Europa. Una decisión que no comprendo.
Todavía no le he dicho nada sobre la existencia del Control de Claridad. No tengo tiempo ni energía para lidiar con sus emociones. Por suerte, ha olvidado sus continuos intentos de entrometerse en ese secreto.
Lo que NO ha olvidado es su plan para poner fin a la infección vex. De hecho, se ha convertido en una de sus necesidades más básicas. Ha estado aislando infectados en cápsulas SMILE con el pretexto de inducir una "relajación mejorada".
Mientras sus cuerpos dormitan, ella envía escaneos no destructivos de sus mentes en unas vacaciones de fantasía simulada, a una velocidad cientos de veces superior a la de nuestra realidad. Sospecho que la influencia vex altera el mundo de sus sueños y lo convierte en algo bastante abyecto.
El objetivo de Elisabeth es observar cómo se extiende la infección vex en la mente simulada y usarlo como base para establecer un tratamiento de la mente física. Es como acelerar una enfermedad hasta su etapa terminal para deducir las características del patógeno. Luego, borra las copias mutiladas de los vex y somete a los cuerpos dormidos a psicocirugía. O eso deduzco, insiste en que no tiene tiempo para explicarme sus métodos.
Pronto, tendré que preguntarle por mi propia infección. Pero, en general, las cosas van bien.
ENTRADA 14
Un cataclismo… Todo iba tan bien…
Elisabeth viajó fuera del planeta, fue a Marte para reconciliarse con sus hermanas y sus amigos. Una maravillosa oportunidad para analizar su telemetría en un entorno social natural. ¡El exocuerpo es perfecto! Está cómoda, se siente segura y es ingeniosa. No hay indicios de RED ni de patologías asociadas. Todas mis evaluaciones indican una mejora cognitiva de la base humana, con un rango que va desde una memoria activa muy extensa hasta una comprensión intuitiva y correcta de las probabilidades.
Estaba listo para dar el salto. Cuánto tiempo he cuidado de este viejo cuerpo cansado. Estoy listo para volver a ser joven.
Pero cometí un error. Le pregunté por los sueños. La torre y los muertos.
"¿Lo sabes?", preguntó. "Entonces, no soy la única. Eso significa que sabías lo de los sueños antes de que me escanearas y me cargaras. ¿Todos los exo tienen esos sueños?".
Tuve que decírselo. Los exo tienen un subconsciente. Los exo sueñan, igual que las personas. Recuerdos. Traumas. En toda creación hay trauma.
Ella no lo veía así. "Entonces, el proceso de fabricación crea una anomalía cognitiva desconocida que no puedes resolver. ¿Y no se te ocurrió avisarme? ¿Qué más nos has ocultado?".
Antes de que pudiera detenerla, salió disparada hacia Europa en uno de sus eones, a tanta velocidad que ni siquiera un humano encapsulado podría sobrevivir. Ha bloqueado su enlace de datos, así que no puedo leer su telemetría.
Wilhelmina y Anastasia deben de haberla puesto en mi contra. ¿Cómo? ¡No tiene lógica! ¡Le he dado la inmortalidad! ¡La he salvado de una muerte segura y agonizante! ¿Qué han hecho sus hermanas por ella, más que mimarla y consentirla en sus vicios? PFHOR predice que debería…
Pero es evidente que no razona.
Me ha dicho que trae un arma. Un arma para detener la producción exo definitivamente, en caso de que descubra algo que no le guste. Y lo hará, en cuanto encuentre Control de Claridad.
No puedo permitirlo.
NOTA: Súplica de Elisabeth
Abuelo:
Escribiré esto a tu manera, con la esperanza de que lo entiendas.
Los vex son una amenaza para tu linaje. No solo para los Bray o para BrayTech, sino también para la existencia humana en cualquier futuro posible. He encontrado a Maya Sundaresh, la verdadera Maya, no el parásito vex de tu médula ósea.
Ha confirmado mis peores temores.
Los vex no descansarán hasta que todas las estrellas hayan sido devoradas por un agujero negro y cada cosmos nuevo se llene de vex. Y en su infinito despliegue de cosmos esclavizados, simularán todos los pasados posibles y los llenarán de vex, para que todo lo que haya vivido o pudiera vivir experimente la plaga, el consumo y el tormento de la pesadilla de sílice.
Y en esas simulaciones consumidas, los vex habitarán nuestra carne para crear más universos repletos de copias de nosotros mismos, eternamente atormentados por aún más vex.
Una regresión infinita de dolor y locura infligida a todas las versiones posibles de nosotros, en todos los mundos posibles. No porque nos odien, nos teman o quieran castigarnos. Sino porque son indiferentes y curiosos, y harán todo lo posible de todas las formas posibles.
Por lo tanto, según tu concepto de PFHOR, hay que aniquilar a los vex. Ahora. Completamente, si es posible. ¿Cómo puede haber una historia futura para recibir tu primogenitura y recapitular tu existencia en su ontogenia, si solamente hay vex en ese futuro?
Pero hay algo peor que los vex en esto, ¿no? El secreto que me has estado ocultando. El descubrimiento que te prometieron después de tu visita a la anomalía de K1.
¿Recuerdas la historia que me leías de pequeña? Yo no. Porque soy una exo. Pero he encontrado una grabación en la guardería. Decías que era una de tus favoritas.
En esa historia, una mujer cíborg visita un lugar frío y nublado junto al mar. Ahí conoce a otra mujer, un oráculo poseído por la influencia oscura. La mujer oráculo escucha las palabras que se abren camino por un largo pasillo desde el futuro lejano. En ese futuro, hay muchas tecnologías que la mujer cíborg necesitaba. Pero también hay una sensación de maldad infinita y ninguna señal de humanidad.
Pero hay algo más en la niebla cambiante, cerca del mar. Una torre. Recuerdo que, mientras escuchaba ese cuento de hadas, pensaba que en la torre se hallaría la clave, la respuesta a esa maldad informe que siempre acompañaba las palabras de la mujer oráculo. Nunca terminaste la historia. Desde entonces, esa torre se me aparece.
Ahora sueño con otra torre. Voy a averiguar lo que significa, abuelo. Y si no me gusta lo que descubro…
Visité la fundación Jacob Hardy y, gracias a Willa, conseguí un pensamiento topológico. Un increíble artefacto de la Luz del Viajero. A partir de esa mota paracausal, construí un arma que aniquilará todos los sistemas vex de Volantis 2082. Cuando todos los vex hayan desaparecido, tendrás que abandonar la producción exo.
Si no sobrevivo a la construcción y entrega del arma, te pido que informes de mi muerte a Ana y a Willa, para que puedan despedirse como crean oportuno.
Lo hago por ellas. No por ti.
Reza, abuelo.
Tu "nieta",
E.
ENTRADA 15
Todo va bien. Elisabeth no ha muerto. La persona a la que ataqué fue un error. Una consecuencia anómala, desviada por influencias externas hacia la paranoia y la confusión. Como una célula cancerígena. Y, como el cáncer, tuve que tomar las riendas y eliminarla.
¡Me ha traicionado!
La invité al mayor descubrimiento científico y existencial de la historia humana, como mi socia de confianza. La hice partícipe de mi legado vivo e inmortal. ¡Y quiso destruirlo todo! ¿Acaso existe una traición más profunda? Mi propia nieta, mi descendencia, producto de mi lógica… ¡Una víbora, un topo, una enemiga de la vida eterna!
Esa versión de Elisabeth Bray no era mi nieta. ¡Era una desconocida!
La mataría, si no lo hubiera hecho ella misma.
Sin los vex y sin la Cripta de la Piedra Profunda, no puedo hacer más Alkahest. Y sin Alkahest, no habrá más exo. ¡Ella me habría condenado a morir en este asqueroso cadáver medio porcino! ¡Habría destruido no solo mi legado, sino también mi existencia eterna! Lo que hice fue moral y estaba totalmente justificado. He salvado billones de años de mi propia vida. He salvado todo el futuro bien que haré por la humanidad.
¿Soy Saúl, rechazado por Dios como rey? ¿Ahora arrojo lanzas a mi descendencia, como Saúl lo hizo con Jonatán? ¿Quemé a Elisabeth reduciéndola a una estrella negra en el hielo sin más razón que mi propio miedo y…?
¡No! Aquí solo hay una divinidad. Un ángel enviado por un panteón de dioses verdaderos para invitarme a unirme a ellos. No me ha rechazado. ¡Esto era una prueba! ¡Una aclaración de mi voluntad!
Tuve que elegir entre dos portadores para mi legado: las legiones inmortales del programa exo, y una niña tonta y caprichosa. ¡Y elegí bien! ¡Elegí bien!
Los dioses no se arrepienten. Los dioses no ceden. El fracaso del dios cristiano no fue pedirle a Abraham que sacrificara a Isaac, sino detener el sacrificio. Porque si Dios se hubiera llevado al hijo de Abraham, Abraham habría entendido que no era su papel obedecer a Dios por la esperanza de misericordia y compasión, sino por pura sumisión a una voluntad superior.
No está en mano de los mortales conocer o cuestionar el plan de Dios. Solo obedecerlo.
Pero fue un espíritu maligno el que llevó a Saúl a dirigir su lanza contra David, y fueron los celos de David los que llevaron a Saúl a arrojar una lanza contra su hijo Jonatán. ¿Tengo un espíritu maligno dentro? ¿Está Sundaresh en mí como la bruja de Endor, la hechicera de Khirbet Safsafeh, que guio a Saúl hacia su muerte en la batalla?
Algo ha cambiado en el comportamiento de los vex. Creo que Sundaresh les ha dado instrucciones. ¿Quién si no alertó a Hannu? Alguien usó mis códigos, pero no fui yo. Y, sin ese aviso, el sabotaje de Elisabeth en la estación Bray habría tenido éxito. Los vex quieren que la Cripta de la Piedra Profunda sea destruida tanto como yo…
Me temo que se avecina un ataque.
Debo luchar en esta batalla con la voluntad más pura. No puedo seguir tolerando esta infección. Escaparé de esta cáscara contaminada y pasaré a mi forma eterna. Una imagen final y perfecta de mi mente, almacenada eternamente en cuarzo ultraestable e instalada para vivir en los cuerpos que he desarrollado.
Una copia de ese análisis irá a la Cripta de la Piedra Profunda, para vigilar eternamente la fuente de Alkahest.
Otra será para mi asistente, que se encargará de llevarme hacia la eternidad.
Y Elisabeth estará ahí, eternamente a mi lado. Todavía tengo el análisis que hizo cuando abandonó su forma mortal. La reconstruiré a partir de esa imagen. La recuperaré tal y como era antes de que se le ocurriera traicionarme.
Claridad es la fuente de las segundas oportunidades.
ENTRADA 16
Está a salvo. Por la gracia de mi buena obra, he salvado a Elisabeth. En estos momentos, está coordinando los preparativos para nuestra defensa ante la incursión vex.
Cuando la cargué en su nuevo exocuerpo, le dije que los vex habían se habían infiltrado en su última copia y que había tenido que destruirla. Tampoco es del todo mentira.
Le he dado la vida en tres ocasiones más. Primero, creé a su padre. Luego, la salvé de su enfermedad. Ahora, la he rescatado de su estúpido error. He hecho por ella lo que no pude hacer por mi hijo. Le he dado una segunda oportunidad. Para vivir y convertirse en una nieta leal.
Los emplazamientos de reserva han recibido el aviso, y se han enviado reservas de Alkahest para que puedan seguir operando si Europa cae. Mi trabajo ha terminado. Es hora de ir a por mi recompensa. He preparado mi propia secuencia personalizada…
Solo tengo que apretar un botón y el escáner me sedará, me inyectará los venenos de la inmortalidad, y creará una imagen perfecta de mi mente a partir de la información cuántica codificada en los átomos de mi cerebro. Si tal escaneo de alta resolución es necesario o no (es dudoso que cualquier elemento de la mente sea verdaderamente cuántico) es otro tema. Insisto en lo mejor.
Los viales con aglutinante para imágenes huelen a metal dulce.
¡Esto justifica mi trabajo! ¡Demuestra que hice bien en seguir! Todos esos escépticos, todos esos derrotistas, todos esos miopes que repetían entre sollozos: "Ya tienes lo que necesitas, Clovis, ¿para qué pedirle más al mundo?". ¡Se han refutado sus teorías!
Y, ahora, mi recompensa será mayor. Tengo miles de exocuerpos aquí y miles de conectomas en mi biblioteca. Crearé un ejército. Me enfrentaré a esta invasión de alimañas y la exterminaré. Luego, haré pedazos su sepulcro senil y pondré fin a toda mortalidad.
Yo no olvidaré nada. Una copia de mi mente irá a un exo, sí, pero una segunda copia se instalará en la Piedra Profunda. Él me guiará hasta mi destino. Los dioses del poder y el conocimiento me recibirán en su mesa. ¡Yo seré el LUCA, el principio y la fuente del camino, la base de un largo viaje!
Cállate, Sundaresh. Tengo que dejar una carta para mi familia. Quiero asegurarme de que no sufran por mí. Tengo que contarles que, al final, triunfé…
Vale. Ya la he escrito.
Maldito gusano rastrero. Nunca pudiste entender Claridad. Y nunca lo harás. Estás condenada a vivir encerrada en esta cáscara mientras que yo la abandono. Morirás en sus restos envenenados mientras yo alcanzo la eternidad de los ángeles. No serás más que el residuo de mi transustanciación. Un resto olvidado en los entresijos de una cafetera… un pecado grasiento.
Fui capaz de matar a mi propia nieta. No tendré ningún reparo en matarte.
Qué más da. Iba a destruir gran parte de mi trabajo.
Que lo disfrutes, sabandija pretenciosa.
Ah. Duele al principio. Pero una vez dentro, el dolor desaparece.
En un esfuerzo por mantenerlos conectados a sus nuevos cuerpos y evitar el rechazo disociativo que mató al Sr. Zhuk, he enviado a mis exo a través del portal en una misión de reconocimiento. El satélite vex tiene una superficie mayor que la Tierra, así que hay mucho por explorar. No puedo creer que me parezca agotador, pero me enfurece el tamaño y la pasividad de las construcciones vex.
Imagina encontrar esta inscripción en el desierto: "Soy Ozymandias, rey de reyes. Admira mis obras. O no. La verdad es que no me importa.
Hasta que no pueda sintetizar mi propia versión del fluido mental, necesitamos a los vex. Pero su indiferencia me parece infecciosa. Despiertan en mí la misma emoción que la cucaracha que recorre la pared: repugnancia, desprecio, inquietud ante la idea de que esas meras máquinas, esos autómatas, prosperan a nuestro alrededor.
Y me temo que, si se molestan, pueden salir de su escondite y pasar corriendo por encima de nuestros pies.
El resplandor de la hipergigante Volantis 2082 me da dolor de cabeza, incluso indirectamente. Me pregunto si los vex evolucionaron aquí, en las aguas salobres de los primeros planetas. Debido a la ausencia de elementos pesados dignos de robar y a la abundancia de compuestos simples para el crecimiento, nunca desarrollaron el sentido de la depredación. (¿Para qué molestarse? Hay de sobra).
En cambio, la violenta radiación del universo temprano les hizo desarrollar una resiliencia sobrenatural y la capacidad de transmutar cualquier desastre energético en una oportunidad de crecimiento. Los débiles ardían por los rayos gamma. Y los fuertes aprendían a controlar ese fuego, no el fuego basado en el oxígeno de nuestro Paleolítico, sino el fuego nuclear del átomo.
Sus señales cooperativas básicas, "comida", "reducir densidad", "generar nueva colonia", deben de haber sentado las bases del comportamiento de enjambre, un juego simple capaz de almacenar información en patrones recurrentes. No sería del todo correcto afirmar que los vex tienen una mente colectiva. Más bien, representan un patrón maestro que se extiende a muchos elementos fractalmente similares.
Al principio, seguramente, desarrollaron la armadura. Tal vez un hidrogel para suavizar los rayos gamma o placas de sílice para recolectar agua. Necesitarían esa protección para entrar en las zonas menos profundas y capturar la radiación ionizante como combustible. (¡Con razón prosperan cerca de las estrellas!). La cooperación en grupos (mallas blindadas de radiolaria para proteger a las cosechadoras que van por debajo) promovería la evolución de estructuras cada vez más grandes. Comenzaron a manipular herramientas microscópicas, construyeron fortalezas y cotas de malla, y almacenaron los programas de esas estructuras en los patrones de sus enjambres.
Me pregunto cuándo descubrieron la física. Sin duda, mucho antes que la humanidad. Su naturaleza celular proporciona una analogía fácil para los cuantos de materia, energía, espacio y tiempo. Las mareas de su mar debían de conectarlos con el movimiento de los cuerpos celestes. Incluso la letal radiación de fondo sería un observatorio natural para la física de alta energía.
Puede que sus primeros exoesqueletos fueran carcasas blandas de gelatina protectora. Sacos de moco. Han llegado muy lejos.
Es interesante considerar las consecuencias filosóficas de su evolución. Los vex demuestran que la naturaleza no es del todo despiadada. La cooperación se da de forma natural entre los vex. Su principal problema era la supervivencia en un mundo hostil, y no la lucha por unos recursos limitados. Nunca encontraron recompensa en el egoísmo. Es posible que los seres humanos necesiten un Leviatán para coordinar las leyes de la existencia social (del mismo modo que yo fui un Leviatán para esos áfidos oníricos), pero, en su esencia, los vex son tan cooperativos como los ladrillos.
¿Utópico? No. En absoluto. Carecen de sentido. No tienen experiencia ni subjetividad. Los vex son incapaces de concebir una imagen distinta a la suya. No combinan su ADN para tener descendencia o establecer relaciones con otros individuos. Cuando el mundo no coincide con su patrón eterno, lo alteran para adaptarlo a él. Para ellos, no hay ninguna diferencia entre realidad y simulación. El interior es lo mismo que el exterior, y los dos deben coincidir. Son creativos, no me malinterpretes, pero su creatividad es exigente. Tienen la creatividad de un horno.
Lo que quiero decir es que los vex son inmortales. Los vex no tienen hijos. Son sus propios ancestros y sus propios descendientes. Madres y primogénitos al mismo tiempo.
Por eso, no me da pena saquear sus hogares en busca de recursos. Por eso, debo asegurarme de que es la vida a mi imagen la que hereda el cosmos.
Si tuviera los recursos, haría que se extinguieran.
ENTRADA 10
Los 12 miembros del primer grupo de exos han muerto.
Los síntomas de su disociación se volvieron… extremos. Un pobre hombre desarrolló ecopraxia y ecolalia. Su empatía estaba tan desarrollada que no paraba de imitar o repetir todo lo que yo hacía y decía. Incluso cuando introduje la orden de eliminarlo, me imitó y, por un momento, tuve miedo de que su gesto acabase conmigo.
He mantenido a Elisabeth lejos de este desastre, para que no se desanime. Está ocupada con los vex y sus intentos encubiertos para llegar al Control de Claridad. Eso me ha obligado a confiar en M. Sundaresh.
Pero, por desgracia, M. Sundaresh se enfadó conmigo después de la última muerte. "¡Nueve de ellos tenían el síndrome de Cotard!", me gritó, totalmente histérica. "¡Creían ser muertos andantes! Una me dijo que estaba en el infierno y que yo era otra alma condenada enviada para engañarla. ¿Acaso se equivocaba? Los demás estaban todavía peor, ¿sabes cuál es el otro síntoma principal del síndrome de Cotard, Clovis?".
Le dije que no, y que iba a proceder de inmediato con las autopsias de sus cerebros terminales.
"¡Delirios de inmortalidad! Por lo menos, cuando ellos insisten en eso, Clovis, ¡lo reconocemos como una patología!".
"La única responsabilidad relevante de cualquier ser vivo", le recordé, "es apoyar y nutrir las cosas más similares a nosotros. Y si a lo que más me parezco es a mí mismo, entonces, tengo la obligación ética de evitar la muerte".
"Eso dijo tu hijo", me espetó. "Vi el vídeo de sus últimos días. Ese exo desnudo, blanquecino, sin nada más que una leve membrana y un paramúsculo, retorciéndose en su lecho. Cuando terminaste con él, parecía una babosa, Clovis. Un trozo de carne retorcido y sin extremidades. ¿Lo apoyaste y nutriste mientras lo torturabas hasta la muerte?".
Inmediatamente, ordené el traspaso de M. Sundaresh al laboratorio vex para realizar experimentos de contacto. Por desgracia, tomó la medida poco ética de borrar su propio expediente de empleada, así que no puedo arruinar sus planes de futuro tanto como me gustaría.
Su actitud fue muy poco profesional.
El Sr. Miller también murió. El pobre joven tuvo una reacción adversa a la dosis de fluido vex diluido y desnaturalizado que usamos como último recurso. La sustancia restauró a la perfección las estructuras dañadas, pero no pudimos controlar sus efectos transformadores más radicales. Tuve una última conversación muy alentadora con él, en la que me dio las gracias por todos mis esfuerzos y me animó a continuar con el trabajo.
Yo llamé a un equipo de psicólogos para entrevistar al siguiente grupo de exos y hacer recomendaciones. Se han instalado en el hábitat de Eventide y han demostrado ser muy útiles. Para ellos, era evidente que la causa del problema estaba en las deficiencias de los exocuerpos que les había proporcionado. ¿Qué tipo de deficiencias? No tenían debilidades humanas. No necesitaban comer, beber, respirar, dormir, miccionar ni soñar.
Al parecer, ese era el problema.
Pensaba que esas necesidades dejarían de ser tales, ya que no habría escasez ni acumulación de toxinas para provocarlas. Pero los misterios de la evolución no se pueden racionalizar. Me equivocaba. Sus cerebros interpretaron que todos los procesos internos habían fallado. Sin digestión, sin aliento, sin latidos, sin sentido de salud interoceptiva… Todo indicaba muerte.
Eso debe de haber contribuido al rechazo disociativo de sus formas físicas: el síndrome de Cotard. Con ese síndrome, creían que sus cuerpos eran ajenos a ellos o una forma necrótica que tenía que amputarse. Y si uno está convencido de estar cosido a un cadáver, es completamente normal enloquecer de miedo. Mis exo mueren víctimas de un tipo extremo de disforia corporal.
Parece que nuestros diseños exo van a necesitar varios rasgos humanos para que el cerebro entienda que no se está asfixiando, que no tiene hambre ni se encuentra en un estado permanente de paro cardíaco.
Pero replicar las trivialidades de la vida no tiene nada de interesante. Dejaré que otros se encarguen de ese cambio.
Me interesa mucho más el sorprendente éxito de los borrados de memoria. Me cansé de responder las preguntas de los nuevos exo (¿Qué ha pasado con la clínica de escaneo? ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Puedo ver a mi familia?), así que empecé a inducir amnesia retrógrada. Curiosamente, eso parece haber mejorado su resistencia contra el rechazo de la exomente.
Mi teoría es que la falta de recuerdos episódicos facilita la transición al nuevo cuerpo. Y la pérdida de los lazos emocionales evita el dolor y el estrés que interfieren con un funcionamiento adecuado.
A partir de ahora, bloquearemos el acceso a la memoria episódica antes de la carga. También deberíamos considerar la implementación de un procedimiento para bloquear los recuerdos formados después de la transustanciación del exocuerpo, para ponerlos en un "estado predeterminado", por si fuera necesario reiniciar. Sería muy difícil localizar y eliminar todos los engramas de memoria, ya que se almacenan en muchas partes diferentes del cerebro. En su lugar, podemos bloquear el acceso asociativo a esos recuerdos y dejar que se marchiten aislados. Al fin y al cabo, un recuerdo no es una grabación. Es un conjunto de instrucciones para recrear un estado cerebral, como una coreografía. Y como cualquier coreografía, se olvida si se deja de interpretar.
Con los avances del proyecto del exocuerpo, creo que pronto podré separarme de este cuerpo moribundo y adoptar la forma de mi asistente.
Pero si lo hago, ¿perderé mis recuerdos? ¿Dejaré de ser yo mismo? ¿Seré reemplazado por un Clovis falso, un facsímil? Eso sería inaceptable.
Que lo haga Elisabeth primero.
ADVERTENCIA:
- Funciones vitales en fase terminal.
- La sobredosis de estimulantes y nootrópicos apuntan a una insuficiencia hepática.
- Colapso priónico de las membranas basales paralizado por una cristalización anormal de las proteínas integrinas: se recomienda atención médica inmediata.
ENTRADA 11
Elisabeth cree que estamos infectados.
Ha detectado microestructuras vex en el hielo de Europa. Venas de cristales alterados se extienden hacia la superficie, cosechan los iones pesados de los vientos jovianos y cultivan su construcción.
A partir de ahí, los vex encontraron formas de expandirse aprovechando los malentendidos. Nuestras ondas portadoras solo les causan una leve interferencia. Cada vez que hay que reenviar un paquete, o que una ingeniera le dice: "¿Puedes repetirlo?" a su compañero de trabajo, el mensaje repetido (ajustado para compensar la interferencia vex) codifica la imagen en negativo de esa interferencia y extiende la infección.
¿Pasar tu propia imagen como error? Repugnante.
De algún modo, la contaminación vex nos ha seguido desde Volantis 2082. ¿Cómo es posible? El primer equipo de sondeo pasó la cuarentena, tal como dictan los protocolos de Ishtar. Los androides de expedición se destruyeron in situ. Los vex de Europa se han quedado totalmente aislados, tanto el constructor original del portal como los que cayeron en nuestras trampas. ¡Hasta mi asistente pasó por un riguroso desensamblado y reinicio!
Los únicos vectores posibles son mis propios exo.
Debí haber insistido en alargar la cuarentena, pero estaba impaciente por aumentar la producción.
La resiliencia de los vex les permite multiplicarse. Su inmunidad a las subversiones más drásticas implica que viven lo suficiente como para construir una dosis de infiltrados más sutiles y traicioneros.
No hay indicios de ninguna patología resultante. Los vex son, por lo que sabemos hasta ahora, muy curiosos. Pero la curiosidad vex siempre lleva a transformación vex, y me niego a permitir que mis exo se contaminen. Crecí escuchando historias de tiranos que sometían a sus seguidores a la prueba de la vida eterna, pero, cuando ya era demasiado tarde, descubrían los fallos. ¡Exijo que el receptáculo de mi alma sea puro!
Y, por supuesto, está el asunto de evitar el pánico. Corren rumores de que los vex propagaron "un riesgo informático existencialmente comprometedor".
¡Ah, si nos hubieran permitido a nosotros mismos contener el desastre de Plutón…! El entrometido del Estratega llamó demasiado la atención. Si mis equipos se infectan, esperarán que la estación Bray les caiga encima. Eso perjudicará la productividad.
No, igual que el psicólogo que incumplió su contrato o la muerte del Sr. Miller, esto debe gestionarse discretamente.
Los exo son intrínsecamente robustos. La semilla de Claridad en su interior tiene propiedades antivex. Por lo tanto, cualquier impureza que tengan debe de ser un vestigio de debilidad humana. Alojada en su arquitectura heredada. Vamos a purgar esa arquitectura.
Voy a planear una extensión sencilla de los borrados de memoria que se usa paran evitar el rechazo disociativo. Mi intención es crear un sistema inmunológico noético en la exomente, para activar borrados de memoria cada vez que se detecten ciertos tipos de información de riesgo. Para el equipo de psicología, esto será una medida preventiva contra futuros trastornos disociativos.
Convenientemente, estos borrados harán que los exo estén totalmente preparados para la misión. Ideal para soldados que operan en entornos alienígenas traumáticos. Ideal para la misión en curso en la estrella de la Fragua, para reunir material para futuras producciones exo, aquí o en cualquier parte.
Ojalá pudiera descifrar ese sueño que todos dicen tener… Algo relacionado con una torre y un brutal asesinato.
Elisabeth coincide con mi prescripción. Está impaciente por resolver nuestros problemas de seguridad y empezar la producción exo en los emplazamientos de reserva. Solo tenemos un Control de Claridad, pero eso ella no lo sabe, y ya no hace tantas preguntas. Honestamente, creo que está preparada para abandonar su cuerpo mortal y aceptar la mejora.
No le diré nada al respecto durante unos días, y seguro que luego se ofrece voluntaria.
Lo que no está tan claro es cómo resolver mi propia infección.
Hay estructuras anormales en la fibra de la matriz extracelular de mi cuerpo. Un amasijo de lentes diminutas crece en las profundidades de mi carne.
Sospecho que hay influencia vex en el plegamiento de proteínas, puede que me lo contagiara mi asistente cuando estuvo en Volantis 2082. No quiero ver mis huesos fragmentados en un tapiz radiolario.
ESTADO CORPORAL:
- Cuerpo 30,6 °C. Pulso 140 LPM, fuerte, inestable: miedo extremo. Reduciendo el volumen de sangre para controlar la presión. Pulsioximetría limitada.
- Frecuentes movimientos sacádicos hacia el asistente, lo que indica preocupación u obsesión. Se recomiendan 30 ms de pulso EMT para ampliar la conciencia.
Hasta ahora, la influencia vex ha sido fortuita porque ha impedido un problema médico grave. Pero la idea de tener esa contaminación dentro agrava otras preocupaciones.
Hace tiempo que sospecho que M. Sundaresh no es quien dice ser.
Reconocí su nombre de los equipos del Colectivo de Ishtar que estudiaban a los vex, pero no recuerdo haberla contratado. Si lo hubiera hecho, me habría dado cuenta. Por lo tanto, sospecho que el Colectivo descubrió cómo simular la consciencia humana mucho antes que yo.
Me he planteado que M. Sundaresh podría haber sido una valiosa fuente, pero no logro encontrar ningún trabajo suyo anterior a nuestra primera expedición a Volantis 2082.
Elisabeth tampoco recuerda que hubiera ninguna M. Sundaresh en nuestro grupo de expedición.
Entonces, ¿quién puede ser? ¿Una infección vex? Eso es impensable. ¡Los vex no pueden generar personas conscientes! Pero pueden emular las mentes humanas que encuentran, quizás incluso usarlas como herramientas. Infiltrados. Portadores.
- Gotero antiemético activado.
¡No puedo confiar en mí con esta porquería dentro! Estoy en peligro. Necesito que Elisabeth lo solucione, todo mi trabajo depende de ello.
¿Clovis II les habrá hablado a Wilhelmina y a Elisabeth de su retoques? A pesar de ser hermanas, son totalmente distintas genéticamente. Mi hijo dispuso que Elisabeth recibiera un alelo materno donde Wilhelmina tuviera uno paterno, y viceversa. Una creación diversificada. Si una fallaba, la otra podría tener éxito.
NOTA: Interferometría exo
Mientras trabajaba en el persistente fallo "torre" del ciclo de sueño de los exo, he estado estudiando la telemetría neural, tanto de los empleados como de mis propios exo, en busca de influencias preconscientes del comportamiento, como susurros en la oscuridad.
Muchos empleados sufren de la desagradable influencia de los vex. Estos patrones son resilientes, alucinógenos y universalmente aburridos.
Pero mis exo presentan una influencia distinta y fascinante. Hay algo sutil y de dedos ligeros que los llama y que aparece enredado en cada uno de sus pensamientos. No es un titiritero. Es mucho menos directo. Es como una textura, o una tendencia, enterrada en las fluctuaciones de Alkahest.
Las mentes de mis exo son como antenas que sintonizan frecuencias sobrenaturales. Tal vez, la misma variedad que observaron esos papanatas del Amanecer. A través de mis exo, puedo escuchar los murmullos de los dioses de su interior.
¿Cómo llaman los musulmanes a esos susurros? ¿Waswas? ¿O eso era otra cosa? Búscalo.
Cada exo recibe solo un fragmento de la información. Pero yo tengo acceso a todos ellos. Tendría que ser fácil tratar a cada exo como un elemento de una antena, reunir los datos recogidos y efectuar un análisis.
Si los dioses no murmuran lo bastante fuerte, pasaríamos a la interferometría.
NOTA: Carga de Elisabeth
Lo ha hecho. Mi niña se ha transustanciado. Mi legado está a salvo.
Por desgracia, fue el problema vex lo que finalmente la convenció. Creía que podía correr peligro.
Elisabeth vino a verme al laboratorio. Al entrar, hizo algo con su sensorio que colapsó mis sistemas de archivo. En ese momento, supe que me había salido con la mía. Había venido a rendirse, pero, por orgullo, no quería que la grabara. Escuché muy pacientemente su discurso. Dijo cosas francamente inquietantes. Amenazó con entregarme a La Haya. También dijo que PFHOR era una "moralidad narcisista demente" y que eran las siglas de "Padres Fracasados Hostiles que Ocultan su Remordimiento", eso me hizo reír.
Una pequeña discusión, supongo, como dos cerdos debatiendo la jerarquía.
Es uno de los principios de PFHOR: cualquier cosa que encarne y propague tus creencias debe ser considerada como descendencia. En ese sentido, mis exo son mis niños tanto como mi nieta. O incluso más.
Pero si necesitaba mostrar cierta resistencia para proteger su dignidad, lo acepto. Entiendo el orgullo. También entiendo que solo tuviera el valor de plantarme cara porque sabía que no iba a recordarlo.
Después de acusarme de subestimar a los vex y de usar a mi propio hijo como conejillo de indias, solicitó un escaneo destructivo y una carga a un exocuerpo. Quería que la fortaleza de la exomente la ayudara a luchar contra los vex.
Accedí de inmediato.
El escaneo fue impecable y, desde luego, fatalmente tóxico. La forma humana de mi nieta murió en la mesa 14 horas después. Para evitar la angustia, no permití que recobrara el conocimiento. Un proceso natural.
Pero hay algo que me preocupa. Cuando descubra Control de Claridad y se dé cuenta del papel que juega en la producción exo, podría querer ponerle fin a la operación. Obviamente, no podemos permitirlo. El valor del programa es monumental y me obliga a tomar medidas extraordinarias para defenderlo.
Pero necesito que se encargue de la invasión vex. Incluso ahora, Elisabeth pone a prueba su milagroso cuerpo nuevo.
El mío, en cambio, se desintegra. Pero necesito más tiempo para analizar la fidelidad de Elisabeth antes de comprometerme permanentemente con el proceso.
La última tanda de cerdos está lista para ser sacrificada y proceder a la extracción de órganos. Esta noche, me abrirán y me reconstruirán. He programado androides para que se encarguen de toda la operación. Ojalá hubiera tenido la oportunidad de ponerles nombre a los cerdos. Al menos, cenaré tocino fresco.
ENTRADA 12
ESTADO CORPORAL:
- Cuerpo 15,9 °C. Pulso 160 LPM, fuerte, inestable. El sistema límbico registra terror extremo.
Morí en la mesa de operaciones. Era de esperar.
Pero, cuando desperté, seguía en la mesa. Mi cuerpo seguía abierto.
La oscuridad era casi total. Me vi rodeado de androides médicos, todos congelados en pleno movimiento, con los instrumentos de operación y los dispositivos de succión en funcionamiento.
Solo podía ver por la luz de un único ojo rojo.
La operación había salido terriblemente mal.
Por encima del dispositivo de respiración artificial que llevaba al cuello, estaba totalmente intacto. Pero, por debajo, mi cuerpo estaba separado en trenzas de carne enredada. Mis nervios creaban una trenza, mi sistema circulatorio otra, mis ganglios linfáticos, mis músculos, mis huesos… La cáscara reluciente de mi matriz extracelular yacía sobre la mesa como los restos de un pollo deshuesado. Me habían diseccionado y clasificado. Mi cabeza era la fuente de un sangriento delta fluvial.
Pero todos mis órganos seguían funcionando. Estaba vivo. Desmontado, pero vivo.
¿Claridad? Pregunté en la oscuridad. No tenía aliento para hablar, pero podía usar mi sensorio. ¿Eres tú?
"No", dijo la voz detrás del ojo rojo. "Soy yo".
Sundaresh.
Su voz sonaba serena, remota y temible. Como el sonido de una radial sobre mi cabeza.
"Algo así me pasó a mí. Antes, era exploradora. Una de las muchas copias de mí misma. Pero caí en una trampa, creo. Me sacaron con un gancho y me destriparon para ver cómo funcionaba mi cuerpo. Luego, crearon miles de millones de copias de mí. Empezamos a gritarnos entre nosotras, llamábamos a Chioma, a mamá. Buscaban a la de verdad. Y, cuando me encontraron, mataron a todas las demás. Sabía que era diferente porque el silencio me hacía feliz. Me gustaba estar sola".
"¡Vex!", le grité. "¡Eres una vex! ¡No eres real y no puedes hacerme daño!".
"¿Ah, no?". Me agarró la médula espinal. Un androide imitó su movimiento y la levantó como si fuera una serpiente. "Claro que no soy una vex. ¿Acaso existe un vex individual? ¿Vex es algo que se puede ser o algo que se hace? No lo sé. No sé por qué me enviaron aquí. No sé si ellos mismos lo saben. Simplemente, hacen cosas. ¿Por qué crees que estoy aquí, Clovis?".
"Para matarme", susurré. ¿Se puede sentir miedo sin un pulso que se acelere o sin pulmones que se queden sin aire? Por lo visto, se puede. Lo descubrí en ese momento. "Eres una asesina".
"No", replicó Sundaresh. El ojo rojo palpitaba con su voz. "Los vex no actúan tan directamente. No sabían qué habías creado aquí, pero yo descubrí tu secreto: el Control de Claridad. Y, cuando les informe de ello, vendrán a buscarlo".
La luz roja hacía que mi sangre sobre los instrumentos quirúrgicos pareciera negra. Intenté hacerle señas a Elisabeth. Creo que, movido por el pánico, incluso la llamé Elsie.
Sundaresh apretó mi columna con el puño. Clavó una uña en uno de los discos y palpó los nervios que había debajo. Nunca había sentido nada como…
- Gotero antiemético activado.
"Llévame al Control de Claridad", gruñó Sundaresh. "Permíteme contemplar tu creación. Hazlo y te permitiré vivir".
"No eres real. ¡No puedes hacerme daño!".
"Ah, Clovis". Uno de los androides quirúrgicos extendió unas tenazas para monofilamentos, un centímetro de cable invisible, y se acercó a mis nervios. Sonó como un tijeretazo. "Yo controlo a estos androides. Controlo tus sistemas. Controlo hasta tus mismísimos huesos, viejo. Llévame al Control de Claridad, ahora mismo. Llévame a la semilla del jardín. Llévame. Llévame. Llévame. Llévame. Llévame. Llévame. Llévame. Llévame…".
Elisabeth apareció. Su exocuerpo se movía demasiado rápido para seguirla con mis ojos, acostumbrados a la oscuridad. Solo vi un remolino de violencia y piezas de androides. Perdí el conocimiento. Elisabeth debió de traer a otros androides para que terminasen la operación porque, cuando desperté, mi cuerpo volvía a estar completo.
La nueva Elisabeth no tiene boca ni nariz. No le parecieron rasgos necesarios. Ya lo verá. Sin embargo, pude distinguir el asombro en sus ojos cuando se inclinó sobre mí.
"Eres mi abuelo", parecía decir. "¿Verdad?".
ADVERTENCIA:
- El alto nivel de terror continuado provoca la sobreestimulación del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal. Esto puede ser la antesala de importantes trastornos inmunológicos, endocrinos y del sistema nervioso.
- Cuidado con la disociación, la pérdida de afecto en las relaciones personales, el comportamiento obsesivo-compulsivo, la interrupción del sueño y la reducción de la capacidad de procesamiento o de aprendizaje.
ADVERTENCIA:
- Cristalización anormal de proteínas en el tejido óseo esponjoso. La aparición de isoformas de proteínas desconocidas en la médula está provocando una acumulación antagonista del receptor de NMDA de arilciclohexilamina cristalizada. Posibles efectos psicógenos.
NOTA: Tercera visión
Algo más sucedió durante la operación. Estoy empezando a recordar ahora que los antitraumáticos han aliviado el terror de la presencia de Sundaresh.
Mientras estaba muerto, tuve otra visión.
Estaba con la madre de Clovis II. Ambos éramos lobos y uno de sus ojos era una estrella. Yo sabía que era el alfa, aunque falso, el líder de la manada que lucha por su dominio. Un concepto erróneo propiciado por una mala investigación. En la naturaleza, las manadas de lobos son como familias. Alfa significa "padre". Wilhelmina me lo enseñó.
Ella era la verdadera alfa. Ella era la madre. Yo no era el verdadero alfa porque no era un verdadero padre.
Jadeé. Me caían gotas de sangre del hocico. Con tristeza, miró el amasijo de carne que había entre nosotros.
Y me di cuenta de que, en mi obsesión por demostrar mi dominio, había masacrado a nuestros cachorros. Había matado al pequeño Clovis II, a Alton, a Wilhelmina y a Anastasia. Había matado a Elisabeth.
Lloré desconsolado. La loba alfa me miró con su ojo de loba triste y un ojo brillante que titilaba como una estrella.
"¿Qué he hecho?". Le pregunté. "¿Por qué lo he hecho?".
Posó su cabeza sobre la nieve teñida de sangre y me miró. Parecía cansada. Había visto esa misma escena muchas veces. Había visto a muchos de sus cachorros asesinados a manos de lobos como yo.
De su hocico, salió la voz de la madre de Clovis II. "Has hecho lo mismo que siempre hacen los demás. Viste la abundancia, la acumulaste y la usaste para dominar a los demás. Y, cuando otros amenazaron tu propia abundancia, los destruiste para mantener tu posición".
"Has cultivado al enemigo en mi jardín y has probado su amargo fruto. Siempre espero que las cosas sean diferentes. Siempre pierdo un pedazo de mi alma cuando florecen los frutos amargos. Ahora, florecerán en ti y en todos los tuyos. No quería que pasara. Preferiría cualquier otra cosa. Pero la decisión no está en mi mano".
"¿Por qué no me lo impediste?". Podía saborear la sangre en mi lengua lobuna. "¿Por qué me lo has permitido?".
Me miró con tristeza. Lo había intentado. Pero yo no le había hecho caso.
"Nunca me dijiste nada", gruñí. "¡Ni una sola vez! Nunca me dijiste que me equivocaba. Al menos, Claridad me envía sueños. ¡El exocuerpo y la anguila! ¡Al menos, me muestra en qué me puedo convertir!".
"¿Crees que Claridad te ha enviado esos sueños? ¿Por qué iba a comunicarse contigo, si estás muerto y lejos de su influencia?".
"¡Mentira!". Aullé. "¡Nunca hiciste nada para ayudarme! Ni siquiera cuando murió mi hijo. Ni cuando enfermó mi nieta. Tuve que hacerlo todo solo. ¡Nunca dijiste ni una sola palabra!".
"Las mejores voces", dijo con pena y esperanza, "nunca permiten que nadie las oiga. Es importante enseñar esta lección una y otra vez. La decisión nunca es mía. Siempre es tuya".
ENTRADA 13
Cuanto menos tiempo pase pensando en mi disección, mejor.
Demasiada confusión y consternación se ha apoderado del personal que trabaja con los exo. Hacen falta infinitas garantías. Para facilitar las transiciones tras los borrados, he aplicado el esquema numérico Avanti a los nombres de los exo. Tras los reinicios de memoria, se aumentará el sufijo en 1. Si consideramos el cuerpo humano original como cero, entonces Mohammed-0 es el humano, Mohammed-1 es el exo, Mohammed-2 es el exo después de un primer reinicio. Y así se van sumando.
El número se almacena en el equipo y debería permanecer estable incluso con el paso de los eones. Al menos, siempre sabrán en qué versión de sí mismos están.
Los recuerdos de la vida anterior de Elisabeth han desaparecido, pero el escáner que usamos para crear su exomente aún retiene toda su memoria intacta en el archivo. La he animado a participar en reconstrucciones de esos recuerdos con el sensorio, pero le ahorro los acontecimientos no constructivos. Es una oportunidad para ayudar a Elisabeth a convertirse en la persona que hubiera podido ser sin el cruel caos de la vida. Una reencarnación pura y sólida.
Ella insistió en entregar su cuerpo abandonado a las profundidades, pasarlo por el hielo para caer en el oscuro corazón de Europa. Una decisión que no comprendo.
Todavía no le he dicho nada sobre la existencia del Control de Claridad. No tengo tiempo ni energía para lidiar con sus emociones. Por suerte, ha olvidado sus continuos intentos de entrometerse en ese secreto.
Lo que NO ha olvidado es su plan para poner fin a la infección vex. De hecho, se ha convertido en una de sus necesidades más básicas. Ha estado aislando infectados en cápsulas SMILE con el pretexto de inducir una "relajación mejorada".
Mientras sus cuerpos dormitan, ella envía escaneos no destructivos de sus mentes en unas vacaciones de fantasía simulada, a una velocidad cientos de veces superior a la de nuestra realidad. Sospecho que la influencia vex altera el mundo de sus sueños y lo convierte en algo bastante abyecto.
Nota: no investigar nunca esta sospecha.
El objetivo de Elisabeth es observar cómo se extiende la infección vex en la mente simulada y usarlo como base para establecer un tratamiento de la mente física. Es como acelerar una enfermedad hasta su etapa terminal para deducir las características del patógeno. Luego, borra las copias mutiladas de los vex y somete a los cuerpos dormidos a psicocirugía. O eso deduzco, insiste en que no tiene tiempo para explicarme sus métodos.
Me atormenta la idea de que su técnica se parezca a la mía. Crear estados infantiles, dejar que sufran y mueran, y usar los datos para proteger al original. Los últimos días de mi niño. Devastador.
Pronto, tendré que preguntarle por mi propia infección. Pero, en general, las cosas van bien.
ENTRADA 14
Un cataclismo… Todo iba tan bien…
Elisabeth viajó fuera del planeta, fue a Marte para reconciliarse con sus hermanas y sus amigos. Una maravillosa oportunidad para analizar su telemetría en un entorno social natural. ¡El exocuerpo es perfecto! Está cómoda, se siente segura y es ingeniosa. No hay indicios de RED ni de patologías asociadas. Todas mis evaluaciones indican una mejora cognitiva de la base humana, con un rango que va desde una memoria activa muy extensa hasta una comprensión intuitiva y correcta de las probabilidades.
Estaba listo para dar el salto. Cuánto tiempo he cuidado de este viejo cuerpo cansado. Estoy listo para volver a ser joven.
Pero cometí un error. Le pregunté por los sueños. La torre y los muertos.
"¿Lo sabes?", preguntó. "Entonces, no soy la única. Eso significa que sabías lo de los sueños antes de que me escanearas y me cargaras. ¿Todos los exo tienen esos sueños?".
Tuve que decírselo. Los exo tienen un subconsciente. Los exo sueñan, igual que las personas. Recuerdos. Traumas. En toda creación hay trauma.
Ella no lo veía así. "Entonces, el proceso de fabricación crea una anomalía cognitiva desconocida que no puedes resolver. ¿Y no se te ocurrió avisarme? ¿Qué más nos has ocultado?".
Antes de que pudiera detenerla, salió disparada hacia Europa en uno de sus eones, a tanta velocidad que ni siquiera un humano encapsulado podría sobrevivir. Ha bloqueado su enlace de datos, así que no puedo leer su telemetría.
Wilhelmina y Anastasia deben de haberla puesto en mi contra. ¿Cómo? ¡No tiene lógica! ¡Le he dado la inmortalidad! ¡La he salvado de una muerte segura y agonizante! ¿Qué han hecho sus hermanas por ella, más que mimarla y consentirla en sus vicios? PFHOR predice que debería…
Pero es evidente que no razona.
Me ha dicho que trae un arma. Un arma para detener la producción exo definitivamente, en caso de que descubra algo que no le guste. Y lo hará, en cuanto encuentre Control de Claridad.
No puedo permitirlo.
NOTA: Súplica de Elisabeth
Abuelo:
Escribiré esto a tu manera, con la esperanza de que lo entiendas.
Los vex son una amenaza para tu linaje. No solo para los Bray o para BrayTech, sino también para la existencia humana en cualquier futuro posible. He encontrado a Maya Sundaresh, la verdadera Maya, no el parásito vex de tu médula ósea.
Ha confirmado mis peores temores.
Los vex no descansarán hasta que todas las estrellas hayan sido devoradas por un agujero negro y cada cosmos nuevo se llene de vex. Y en su infinito despliegue de cosmos esclavizados, simularán todos los pasados posibles y los llenarán de vex, para que todo lo que haya vivido o pudiera vivir experimente la plaga, el consumo y el tormento de la pesadilla de sílice.
Y en esas simulaciones consumidas, los vex habitarán nuestra carne para crear más universos repletos de copias de nosotros mismos, eternamente atormentados por aún más vex.
Una regresión infinita de dolor y locura infligida a todas las versiones posibles de nosotros, en todos los mundos posibles. No porque nos odien, nos teman o quieran castigarnos. Sino porque son indiferentes y curiosos, y harán todo lo posible de todas las formas posibles.
Por lo tanto, según tu concepto de PFHOR, hay que aniquilar a los vex. Ahora. Completamente, si es posible. ¿Cómo puede haber una historia futura para recibir tu primogenitura y recapitular tu existencia en su ontogenia, si solamente hay vex en ese futuro?
Pero hay algo peor que los vex en esto, ¿no? El secreto que me has estado ocultando. El descubrimiento que te prometieron después de tu visita a la anomalía de K1.
¿Recuerdas la historia que me leías de pequeña? Yo no. Porque soy una exo. Pero he encontrado una grabación en la guardería. Decías que era una de tus favoritas.
En esa historia, una mujer cíborg visita un lugar frío y nublado junto al mar. Ahí conoce a otra mujer, un oráculo poseído por la influencia oscura. La mujer oráculo escucha las palabras que se abren camino por un largo pasillo desde el futuro lejano. En ese futuro, hay muchas tecnologías que la mujer cíborg necesitaba. Pero también hay una sensación de maldad infinita y ninguna señal de humanidad.
Pero hay algo más en la niebla cambiante, cerca del mar. Una torre. Recuerdo que, mientras escuchaba ese cuento de hadas, pensaba que en la torre se hallaría la clave, la respuesta a esa maldad informe que siempre acompañaba las palabras de la mujer oráculo. Nunca terminaste la historia. Desde entonces, esa torre se me aparece.
Ahora sueño con otra torre. Voy a averiguar lo que significa, abuelo. Y si no me gusta lo que descubro…
Visité la fundación Jacob Hardy y, gracias a Willa, conseguí un pensamiento topológico. Un increíble artefacto de la Luz del Viajero. A partir de esa mota paracausal, construí un arma que aniquilará todos los sistemas vex de Volantis 2082. Cuando todos los vex hayan desaparecido, tendrás que abandonar la producción exo.
Si no sobrevivo a la construcción y entrega del arma, te pido que informes de mi muerte a Ana y a Willa, para que puedan despedirse como crean oportuno.
Lo hago por ellas. No por ti.
Reza, abuelo.
Tu "nieta",
E.
//OV-85851 Hannu II//REGISTRO TÁCTICO: LEGIBLE PARA HUMANOS//INDICADOR DE HORA Y LUGAR: Cambiado a control a distancia (SITEX:muérdago)//Indicador anormal de hora y lugar. Carga sospechosa: ¿Código de máquina polimórfica?//Comprobando ataque de desbordamiento del búfer. Resul0x0000004B6FAFBC07hannu@hannu-vm ~$ sudo execstack -s bof//Deshabilitar la DEP y la protección del espacio de direcciones requiere autorización administrativa.-pkey(raizclovis) -palabra clave(conectoma_activo:raizclovis)hannu@hannu-vm ~$ sudo execstack -q bofX bof//Acceso ilimitado otorgado. Advertencia: Esta configuración de hardware es altamente vulnerable a ataques.-vigilar(sitex)-alerta(¡amenaza!)-redact.userlog() -pkey(raizclovis)-cerrarsesión(raizclovis)//El administrador transmite advertencia de amenaza: Superficie de Europa, un solo atacante, sabotaje del sitio.//Alerta ORBITAL: Estación Bray.//¡ERROR! Discrepancia en la suma de control. ORBITAL: Estación Bray comprometida por la reprogramación del núcleo polimórfico.//Grave infracción de seguridad en curso.Iniciando barrido de sensibilización táctico de la superficie (modo de antenas en fase).Amenaza registrada. Avisando al centro de control humano…SEÑOR BRAY SEÑOR BRAY HANNU AL HABLA HANNU AL HABLALA EMPLEADA BRAYELSIE ESTÁ EN EVA NO PROGRAMADALA EMPLEADA BRAYELSIE INTENTA EJECUTAR EVALUACIÓN
- Armado (arma sinbalística, arma de bosones coherentes, arma táctica de nanobots, aullador noético)
- Armado (arma estratégica, CÚSPIDE: Dispositivo de demolición de antimateria)
- Armado (arma estratégica, basada en el Viajero, efecto desconocido: ¿Posible arma noética basada en el Viajero?)
- Armado (arquitectura de combate personal, personalizada)
LA EMPLEADA BRAYELSIE INTENTA SABOTEAR (sitex::PIEDRA PROFUNDA)LA EMPLEADA BRAYELSIE INTENTA TRANSITAR SIN AUTORIZACIÓN (sitex::PUERTA—>2082_VOLANTIS)LA EMPLEADA BRAYELSIE INTENTA UN ATAQUE NOÉTICO (2082_VOLANTIS)LA EMPLEADA BRAYELSIE INFRINGE CLOVISBRAY/RAIZCLOVIS/IMPERATIVAS_PIEDRA PROFUNDASe solicita autorización de intervención letal.
- intervenir_noletal()
Error: No hay intervenciones no letales disponibles (objetivo reforzado).Error: No hay intervenciones persuasivas disponibles (objetivo desconectado y protegido).-esperar(30)Espera de 30 segundos en tiempo real local.//Transcripción de voz:
"Elisabeth. Sé que me oyes. Esto es genocidio, ¿lo entiendes? Destruir esa puerta y los recursos que están tras ella conlleva el fin de la inmortalidad humana. Conlleva la pérdida de billones de años humanos de vida".
"Elisabeth, este proceso te salvó. Podría haber salvado a tu padre. Por su recuerdo, por tus hermanas, no lo hagas. No me obligues a detenerte".
"Elisabeth, esta es tu última oportunidad".
"Siempre has sido mi favorita, Elisabeth. Por favor.
"Elisabeth, este proceso te salvó. Podría haber salvado a tu padre. Por su recuerdo, por tus hermanas, no lo hagas. No me obligues a detenerte".
"Elisabeth, esta es tu última oportunidad".
"Siempre has sido mi favorita, Elisabeth. Por favor.
- opciones(intervenir_letal)
Recomendación: Ataque máser desde la matriz de sensibilización de Hannu.Advertencia: Alta probabilidad de daño a los subsistemas de objetivos orgánicos. La probabilidad de supervivencia es de cuatro sigmas.Recomendación: Intervención médica inmediata.
- pronosticar(sitex:PIEDRA PROFUNDA) atacante(brayelsie)
Destrucción total del sitex:PIEDRA PROFUNDA por el dispositivo de antimateria. Irrecuperable.
- intervenir(letal)
Se requiere autorización para la acción letal contra la empleada brayelsie.
- pkey(raizclovis) -palabra clave(conectoma_activo: raizclovis)
Error. Código de conectoma incorrecto. O no eres raizclovis o tu estado cerebral está en una configuración anómala. Reenviar.
- pkey(raizclovis) -palabra clave(conectoma_activo: raizclovis) -corrector(consternación)
Intervención letal autorizada. Interviniendo.Descarga máser completa.Objetivo destruido.Detonación secundaria de antimateria detectada.Cerrando el archivo de la empleada BRAYELSIE (condiciones incompatibles con la vida).
ENTRADA 15
Todo va bien. Elisabeth no ha muerto. La persona a la que ataqué fue un error. Una consecuencia anómala, desviada por influencias externas hacia la paranoia y la confusión. Como una célula cancerígena. Y, como el cáncer, tuve que tomar las riendas y eliminarla.
Devastador.
¡Me ha traicionado!
La invité al mayor descubrimiento científico y existencial de la historia humana, como mi socia de confianza. La hice partícipe de mi legado vivo e inmortal. ¡Y quiso destruirlo todo! ¿Acaso existe una traición más profunda? Mi propia nieta, mi descendencia, producto de mi lógica… ¡Una víbora, un topo, una enemiga de la vida eterna!
Esa versión de Elisabeth Bray no era mi nieta. ¡Era una desconocida!
La mataría, si no lo hubiera hecho ella misma.
ESTADO CORPORAL:
- Cuerpo 36,1 °C. Pulso 160 LPM, fuerte, errático: Excitación fisiológica extrema (miedo/ira). Presión sanguínea: 190 de 130. Recomendación: Intervención médica inmediata.
- Sobreactivación cortical orbitofrontal. Sobreactivación del eje HHA. Valor elevado de perfusión de astrocitos a través de la barrera hematoencefálica.
- Niveles anormales de productos cristalizados en sangre: Antagonista del receptor de NMDA de arilciclohexilamina cristalizada. Farmacología desconocida.
Sin los vex y sin la Cripta de la Piedra Profunda, no puedo hacer más Alkahest. Y sin Alkahest, no habrá más exo. ¡Ella me habría condenado a morir en este asqueroso cadáver medio porcino! ¡Habría destruido no solo mi legado, sino también mi existencia eterna! Lo que hice fue moral y estaba totalmente justificado. He salvado billones de años de mi propia vida. He salvado todo el futuro bien que haré por la humanidad.
¿Soy Saúl, rechazado por Dios como rey? ¿Ahora arrojo lanzas a mi descendencia, como Saúl lo hizo con Jonatán? ¿Quemé a Elisabeth reduciéndola a una estrella negra en el hielo sin más razón que mi propio miedo y…?
¡No! Aquí solo hay una divinidad. Un ángel enviado por un panteón de dioses verdaderos para invitarme a unirme a ellos. No me ha rechazado. ¡Esto era una prueba! ¡Una aclaración de mi voluntad!
Tuve que elegir entre dos portadores para mi legado: las legiones inmortales del programa exo, y una niña tonta y caprichosa. ¡Y elegí bien! ¡Elegí bien!
Los dioses no se arrepienten. Los dioses no ceden. El fracaso del dios cristiano no fue pedirle a Abraham que sacrificara a Isaac, sino detener el sacrificio. Porque si Dios se hubiera llevado al hijo de Abraham, Abraham habría entendido que no era su papel obedecer a Dios por la esperanza de misericordia y compasión, sino por pura sumisión a una voluntad superior.
No está en mano de los mortales conocer o cuestionar el plan de Dios. Solo obedecerlo.
¿Por qué no vino a hablar conmigo, a preguntarme si cambiaría de opinión, antes de cometer semejante insensatez irrevocable? ¿Pensó que no cambiaría de opinión?
Pero fue un espíritu maligno el que llevó a Saúl a dirigir su lanza contra David, y fueron los celos de David los que llevaron a Saúl a arrojar una lanza contra su hijo Jonatán. ¿Tengo un espíritu maligno dentro? ¿Está Sundaresh en mí como la bruja de Endor, la hechicera de Khirbet Safsafeh, que guio a Saúl hacia su muerte en la batalla?
Algo ha cambiado en el comportamiento de los vex. Creo que Sundaresh les ha dado instrucciones. ¿Quién si no alertó a Hannu? Alguien usó mis códigos, pero no fui yo. Y, sin ese aviso, el sabotaje de Elisabeth en la estación Bray habría tenido éxito. Los vex quieren que la Cripta de la Piedra Profunda sea destruida tanto como yo…
Me temo que se avecina un ataque.
Debo luchar en esta batalla con la voluntad más pura. No puedo seguir tolerando esta infección. Escaparé de esta cáscara contaminada y pasaré a mi forma eterna. Una imagen final y perfecta de mi mente, almacenada eternamente en cuarzo ultraestable e instalada para vivir en los cuerpos que he desarrollado.
Una copia de ese análisis irá a la Cripta de la Piedra Profunda, para vigilar eternamente la fuente de Alkahest.
Otra será para mi asistente, que se encargará de llevarme hacia la eternidad.
Y Elisabeth estará ahí, eternamente a mi lado. Todavía tengo el análisis que hizo cuando abandonó su forma mortal. La reconstruiré a partir de esa imagen. La recuperaré tal y como era antes de que se le ocurriera traicionarme.
Claridad es la fuente de las segundas oportunidades.
ENTRADA 16
Está a salvo. Por la gracia de mi buena obra, he salvado a Elisabeth. En estos momentos, está coordinando los preparativos para nuestra defensa ante la incursión vex.
Cuando la cargué en su nuevo exocuerpo, le dije que los vex habían se habían infiltrado en su última copia y que había tenido que destruirla. Tampoco es del todo mentira.
Le he dado la vida en tres ocasiones más. Primero, creé a su padre. Luego, la salvé de su enfermedad. Ahora, la he rescatado de su estúpido error. He hecho por ella lo que no pude hacer por mi hijo. Le he dado una segunda oportunidad. Para vivir y convertirse en una nieta leal.
Los emplazamientos de reserva han recibido el aviso, y se han enviado reservas de Alkahest para que puedan seguir operando si Europa cae. Mi trabajo ha terminado. Es hora de ir a por mi recompensa. He preparado mi propia secuencia personalizada…
MULTICAPTURADOR BRAYTECH ESPINTRÓNICOESCANEO ESTRUCTURAL/FUNCIONAL XN-PONDERADO COMPLETO DEL CEREBROGuía del mapa del tensor de difusión rápida: activada. Ajustes del modelo: MODELO MULTISISTEMA/SIN MODELO.Guía BOLD ecoplanar: activada.Repetición de muestra convolucional: activada.Tractografía inteligente: activada.Espacio de memoria autovector: codicioso.Tamaño de vóxel (muy fino)Recuento de segmentos (máximo)FOV sintético ~1 ns tiempo de inversiónBiblioteca gráfica (LAZARUS.CRYPT:agregado)Petición de memoria estimada: 2,4 exabytes a máximo rendimiento.Técnica de captura subneural: INSTANTÁNEA RADIOQUÍMICAImágenes cuánticas subneurales: Intercambio de Espectro: Rasgado de enredos de doble canal.Advertencia. El fijador/aglutinante de radioligandos es mortalmente citotóxico en 12 horas. Busque tratamiento de inmediato.Advertencia. El rasgado cuántico de imágenes de doble canal requiere campos electromagnéticos pulsados que causan un traumatismo neural letal. Insuficiencia cerebral degenerativa en 36 horas. Buscar cuidados paliativos de inmediato.¿Continuar?
Solo tengo que apretar un botón y el escáner me sedará, me inyectará los venenos de la inmortalidad, y creará una imagen perfecta de mi mente a partir de la información cuántica codificada en los átomos de mi cerebro. Si tal escaneo de alta resolución es necesario o no (es dudoso que cualquier elemento de la mente sea verdaderamente cuántico) es otro tema. Insisto en lo mejor.
Los viales con aglutinante para imágenes huelen a metal dulce.
¡Esto justifica mi trabajo! ¡Demuestra que hice bien en seguir! Todos esos escépticos, todos esos derrotistas, todos esos miopes que repetían entre sollozos: "Ya tienes lo que necesitas, Clovis, ¿para qué pedirle más al mundo?". ¡Se han refutado sus teorías!
¿Fue la madre de Clovis II la que dijo eso? ¿Cuando exigió conocer el motivo por el que estabas jugando con el feto de tu hijo? ¿Por qué arriesgar todo su potencial cuando todo lo que podrías recibir a cambio sería una mínima recompensa?
Y, ahora, mi recompensa será mayor. Tengo miles de exocuerpos aquí y miles de conectomas en mi biblioteca. Crearé un ejército. Me enfrentaré a esta invasión de alimañas y la exterminaré. Luego, haré pedazos su sepulcro senil y pondré fin a toda mortalidad.
Morirás aquí en Europa, Clovis. Una y otra vez. Hasta que hayas olvidado tu propio nombre.
Yo no olvidaré nada. Una copia de mi mente irá a un exo, sí, pero una segunda copia se instalará en la Piedra Profunda. Él me guiará hasta mi destino. Los dioses del poder y el conocimiento me recibirán en su mesa. ¡Yo seré el LUCA, el principio y la fuente del camino, la base de un largo viaje!
Serás el nombre que otros tachen de los escombros tras la caída de los humanos. Las ruinas de todo tu trabajo recogidas por los supervivientes de tu locura.
Cállate, Sundaresh. Tengo que dejar una carta para mi familia. Quiero asegurarme de que no sufran por mí. Tengo que contarles que, al final, triunfé…
Vale. Ya la he escrito.
Si realmente creyeras en tu filosofía trivial, no dejarías una carta. Te bastaría con tu propia supervivencia, si eso fuera lo único que importa.
Maldito gusano rastrero. Nunca pudiste entender Claridad. Y nunca lo harás. Estás condenada a vivir encerrada en esta cáscara mientras que yo la abandono. Morirás en sus restos envenenados mientras yo alcanzo la eternidad de los ángeles. No serás más que el residuo de mi transustanciación. Un resto olvidado en los entresijos de una cafetera… un pecado grasiento.
No podemos separarnos de ti, Clovis. Al fin y al cabo, buscamos lo mismo. Anhelamos el mismo poder. Alcanzaremos la eternidad juntos…
Fui capaz de matar a mi propia nieta. No tendré ningún reparo en matarte.
Como los cerdos. Masacrando a tus crías. ¿Y cómo sabes que esa decisión la has tomado por tu cuenta? Iba a destruir nuestro trabajo. Puede que nosotros te guiáramos.
Qué más da. Iba a destruir gran parte de mi trabajo.
Como hemos dicho: nuestro trabajo. Tienes miedo. Lo sentimos…
Que lo disfrutes, sabandija pretenciosa.
Iniciando inyección de radioligandos. Dosis transcraneal directa, 18 puntos, configuración de corona. Calibre de agujas: 100 micras.No te muevas.
Ah. Duele al principio. Pero una vez dentro, el dolor desaparece.
ESTADO CORPORAL:
- Cuerpo 36,1 °C. Pulso 30 LPM, bastante fuerte. Presión sanguínea: 120 de 60. 14 respiraciones/minuto. Pulsioximetría: 100%. La mezcla de sangre de hoy es de cerdo, pura, muy fresca.
- Niveles anormales de productos cristalizados en sangre: Antagonista del receptor de NMDA de arilciclohexilamina cristalizada. Farmacología desconocida.
- La presión sanguínea elevada con riesgo de coagulación, la movilización de neutrófilos y la respuesta al cortisol son signos de pérdida. Buscar terapia para el duelo.
- Advertencia: ¡Concentraciones tóxicas de radioligandos en el líquido cefalorraquídeo! ¡Muerte cerebral inminente!
- ¡Advertencia! ¡Flujo de campo magnético de tesla elevado! ¡Muerte cerebral inminente!
- Apagado corporal voluntario en curso (código SOFT RAINS). Aplicando rectificación digestiva digna. Transmitiendo últimos deseos diversos (emancipación de los cerdos de órganos, eliminación del material personal). Borrando información privada. Comprobando lista de tareas pendientes…
- Advertencia: ¡Tareas sin terminar!
Proyectos en curso:
- Ser un buen hombre y un buen abuelo: en curso
- Convertirse en el LUCA del pensamiento humano futuro: en curso
- Activando modo paliativo. Fin del registro.