Legado, parte 2

11, MAR 2020 - Destiny Dev Team

CONTINGENCIA

EN RUTA: URANO, ESTACIÓN CAELUS 
FRANJA EXTERIOR, UBICACIÓN NO IDENTIFICADA

"He podido extraer unos datos de los exo". Jinju se posa sobre la pantalla de la cabina de mando. Dos nanobots se arrastran por su carcasa.

Su hipernave cae en picado a través de una lupa policromada galáctica, atravesando la profunda oscuridad del espacio a una velocidad vertiginosa. 

Ana se reclina en su asiento, el de piloto, con una rodilla contra el pecho. Observa hileras de brillo plegarse alrededor del casco. El Sector Owl tiembla al mismo tiempo que la nave: Camrin en una foto enmarcada.

"Dime". Miró a Jinju.

"No pude acotarlo más, pero estoy segura de que son de la Edad de Oro, de una época cercana al Colapso". 

Jinju continúa: "He estado cotejando datos de la descarga del procesador principal de escarnio. Las estaciones tenían como función dividir la mente de Rasputín en caso de que se... bueno, se sublevara".

"Qué atrocidad".

"Al parecer, ECO es un programa de contingencia que se activaría después. También cuentan con un esquema básico de su cerebro".

La señal de luz parpadea en los altavoces circulares del tablero de Ana. Su casco cuelga de un gancho detrás de ella. El enlace con Rasputín está desconectado.

Ana se toma un momento para digerir la información. "Un modelo cerebral fundamental ayudaría con la estabilidad de la contención después del proceso de partición. Es como la puerta de entrada a tu cerebro".

"Todavía... hay más". Jinju siguió hablando: "Tu nombre aparece en todas partes, Ana. Entorno de red neuronal. Psicolingüística. Mapas de cerebros exo con perfiles de candidatos. Parece que Clovis Bray estaba sincronizando el núcleo básico de Rasputín con servidores compatibles".

"Vaya". La mente de Ana se acelera. "Pero ¿para qué? ¿Para dejarlo en contención y clonarlo? Una función de reinicio demasiado currada. Supongo que con un exo también podría hacerse una IA bastante potente con más limitadores que el Estratega".

Jinju procesa las palabras. "Hum... Aquí no hay nada concluyente".

Ana vuelve a mirar las estrellas. "Sería horrible sufrir ese final, atrapado en los pedazos de tu propia mente. Ni siquiera sabrías quién eres. Ni dónde empiezas tú y acaban otras versiones de ti mismo".

 "Ahora que lo mencionas, la instalación de Clovis 9 está al '78% asimilado en su soberanía'". Jinju distorsiona su voz para imitar la del Estratega. "Cómo le gusta exagerar sobre el tema".

Ana se anima cuando se echa a reír. "¿Recuerdas cuando Camrin lo imitaba?".

"A él no le gustaba nada, pero tenía su gracia". Jinju emite un débil sonidito. "¿Le sigue saliendo trabajo por las orejas en la Luna?".

"Se abrió un agujero en el Jardín Negro. La Pirámide. Señales extrañas. Estampida de vex. ¿Pensabas que el Sector Owl no mediaría en el asunto?".

"He oído los rumores de otros Espectros sobre la Pirámide. Dicen que usurpa las carcasas. Que las habita, como si fuera uno de nosotros. Dicen que te obliga a hacer cosas". Jinju guarda silencio. Su iris tiembla ante la ceja alzada de Ana. "¿No ayuda?".

"Mejor hablemos de otra cosa".

Jinju recula con cierta incomodidad. "La verás pronto".

"Lo sé".

"Están colaborando con Ikora en persona. Está a salvo".

"Lo sé...".

Un cálido consuelo se adentra en la cabina por el receptor del casco de Ana.

"LO SÉ. ¿CUÁNTO TIEMPO LLEVAS AHÍ, ROJO?". Ana resopla con vehemencia y exasperación.

Los nanobots recorren a Jinju como si fuera un columpio. Uno se descuelga peligrosamente de un saliente en la carcasa. "Adivina quién está aquí también".

"¿Cómo puedes saberlo tú y yo no?".

"La red de Espectros. Es Eris Morn. Está ayudando con la nueva adquisición de los guardianes".

"¿Eris?". Ana se mofa, "es de pocas palabras, así que seguro que se llevan bien". Señala a los nanobots con un gesto. "¿De verdad quieres tenerlos trepándote por todas partes?".

"Se llaman Fofo y Dede, y los quiero". Jinju consiente a sus nanobots. "Además, es como si Cam estuviera presente en espíritu".

Ana suelta una risita y se rasca la frente antes de alzar un puño en solidaridad. "Así es. Hasta el final". 

El fulgor que envuelve la hipernave se agita antes de irrumpir abruptamente en el espacio vacío. Ana se inclina hacia delante y observa la nada.

"Y... ¿el planeta?". Lentamente gira la cabeza escrutando toda la cabina de mando.

Se desplazan a través del espacio sobre plácidas olas de nada hacia un lugar distante. El vasto brillo luminoso de la Vía Láctea se expande y acapara toda la vista a pesar de los minúsculos y afilados agujeros en el océano estrellado. La ausencia de ellos directamente aparente ante los ojos de Ana como rayos de oscuridad de un sol negro a través de la cortina cósmica. 

Jinju se activa, los sensores internos se vuelven locos.  "Algo nos ha interceptado en mitad del salto. Nos hemos desviado del curso unas...", Jinju calcula, "¿tres ua?".

"¿Qué?". Ana escanea manualmente las ecuaciones del trayecto en el ordenador de abordo. "Los cálculos no son erróneos".

||ERROR DE UNIDAD DE SALTO: DESVIACIÓN|| se escucha entre graznidos de los altavoces.

"A buenas horas".

Cosquillas sinestésicas mordaces se arrastran rojas y pacientes. Grave y apremiante, para que no escuchen aquellos que no deberían.

"Relájate. Sé que nos estamos desviando, pero no está tan lejos... relativamente hablando". Ana hace una mueca ante una de las pantallas de navegación cuando una interferencia la atraviesa. "Genial, no veo dónde estamos. Espera".

Una lenta arruga merodea por el espacio. Pinza el tejido. Los puntos insignificantes entre las estrellas se deforman y provocan pequeñas perturbaciones en la congruencia estrellada de la galaxia. Desde lejos no es nada. Un aleteo en el viento. 

"Está oscuro ahí fuera". La voz de Jinju suena distante conforme echa un vistazo al exterior. Más allá del dosel, una expansión sin horizonte.

"Es entonces cuando las estrellas brillan con más intensidad, Jinju. Encuentra alguna constelación para orientarnos".
||ANOMALÍA EN LA ONDA GRAVITACIONAL DETECTADA: SE REQUIERE UN REAJUSTE DEL SALTO||
"Te llevamos ventaja, navecita". Ana comprueba los vectores de salto y activa los procesos de alineación. Los propulsores de Mav chisporrotean para orientar la nave hacia el Sol. Ana revisa la unidad de salto. Se acelera y luego se precipita antes de bloquearse.

||ANOMALÍA EN LA ONDA GRAVITACIONAL DETECTADA: PELIGRO DE SALTO: UBICACIÓN NO IDENTIFICADA, PELIGRO INMINENTE||

"Vale, eso no me tranquiliza en absoluto". Ana despliega una boya sensorial desde la nave. 

Rasputín punza y pincha el hierro rojo. Presión constante. Con insistencia localizada.

"Qué raro". Jinju está distante. "Vámonos".

Ana inicia las recalibraciones en la solución de posicionamiento de la unidad de salto. "Debe de haber un espacio muy extraño por ahí".

||ANOMALÍA EN LA ONDA GRAVITACIONAL DETECTADA||

La nave se tambalea. A Ana se le revuelve el estómago. Jinju se sacude con violencia en el sitio, una carcasa exterior de Luz absorbe alguna forma de fuerza.

Las agujas de hierro rojo silban como una tetera al tiempo que Ana se queda blanca por la ansiedad.

Las sombras encubiertas se alejan una eternidad a través del vacío y se acercan demasiado; se muestran solo cuando lo desean, solo a quienes desean.

Ana traga para calmar el estómago. "¿Qué ha sido eso? ¿Nos hemos movido?".


"Vámonos. Ahora mismo. Ana". Jinju ejerce presión contra el cristal del dosel, mirando hacia afuera.

||REAJUSTE DEL SISTEMA: SOLUCIÓN ASEGURADA||

"Ahí está. He conseguido un salto seguro".

||ANOMALÍA EN LA ONDA GRAVITACIONAL DETECTADA||

"¿Otra vez? Pues vamos a quitarnos esta de encima". Los ojos de Ana observan con detenimiento la onda gravitacional en el ordenador de abordo. "Forzando salto en 3... 2... 1...".

Se deslizan entre pliegues del espacio. Un sendero sin forma las impulsa. La nave se desplaza por el subespacio a velocidades que superan con creces la capacidad de su unidad de salto. El color se atenúa en la estela. Un escalofrío electrifica y convierte los sentidos de Ana en una euforia eterna. La parte frontal de la cabina de mando se extiende hacia adelante, arrastrada hacia un punto de fuga distante. Ana se esfuerza en mantener los mandos rectos. Sus movimientos parecen diminutos, intrascendentes y demasiado lentos dentro de la ola. Fluctuantes bolsillos que arrastran, se giran y se doblan, amenazando con arrojarlas a lo desconocido. La cabina da vueltas a su alrededor, las luces de los indicadores parpadean en secuencia metronómica: el propósito y el pigmento se materializan lentamente en su mente. 

El casco falla. "Todavía no".

||COLISIÓN: ARCO, CUERPO CELESTIAL DETECTADO, FALLO EN EL DESCENSO AUTOMÁTICO||

Ana intenta calmarse. Fuerza la cancelación del salto, agarra los controles y lanza la nave al espacio antes de que los propulsores se quemen para estabilizarlos de nuevo.

Su aparición se ve eclipsada por un coloso estratosférico.

Urano flota, como una perla engastada en anillos inclinados.

Una sonrisilla conquista los labios de Ana. "Lo he clavado".

El brillo de un azul pálido inunda el dosel con luz planetaria. Ana quiere acercarse a la estación. El trío avanza lentamente, cada uno recopilando en silencio sus habilidades. Más allá: pequeñas balizas se vuelven rojas. Las siluetas satelitales se forman a partir del resplandor celoso del planeta. Los radios de los instrumentos sobresalen de su chasis poligonal como cargas bélicas antiguas de profundidad impacientes por disparar.

"Son satélites bélicos". Jinju rompe el silencio, ansiosa por alejar su hilo de pensamientos del espacio extraño y las ondas de gravedad.

"Por fin tenemos suerte", dice Ana con alivio. "Seguro que podemos conectar en cadena a Rasputín a la red de la estación a través del sistema de defensa".

"Vaya, se están activando. Quizá...".

Las bocinas de distorsión sensible atraviesan la cabina como una descarga de estrés. Las señales de alerta de Rasputín ensucian el HUD del dosel.

"¡Cuidado!".

Ana aprieta con fuerza los mandos y se sumerge instintivamente en un aluvión de fuego láser. Los propulsores delanteros rugen vibrando en sus manos mientras reduce para guiar la nave en vertical y descender en una acrobacia, deslizándose alrededor de las ráfagas de seguimiento. Un proyectil roza en su lado de estribor y rebota. Los temblores de ondas de choque reverberan a través del casco.

"Rojo, ¡señaliza todos los vectores de fuego entrantes! Jinju, ¡arma los picos!".

Las compuertas se abren a lo largo del vientre de la nave. Un lanzagranadas con seis picos se lanza cuando Jinju se engancha al aparato de artillería del arma. Los indicadores resuenan en el HUD del dosel. Jinju lanza dos picos bélicos directamente al primero de quince satélites para cortarle el paso a la vez que Ana conduce la nave entre ráfagas láser.

Dos satélites con picos dejan de disparar cuando se anulan sus protocolos de defensa automatizados, el software de seguridad no puede detener por completo la asimilación invasiva de Rasputín. Vuelven a conectarse (picos que se funden en radios) y giran para disparar contra los objetivos hostiles más cercanos.

Los satélites gemelos incorporados se recolocan formando un escudo para Ana y Jinju a medida que se aproximan. Una llamarada carmesí brilla alrededor del escudo de satélites mientras los láseres los cincelan. Ana observa cómo el HUD señaliza una apertura entre las explosiones. Encuentra una milésima de momento y quema con fuerza el motor principal, luego alterna toda la potencia para maniobrar los propulsores y conducir la nave bajo el escudo de Rasputín, con lo que abre un camino para Jinju. 

Jinju desata cuatro picos más. Aciertan sus objetivos. Rasputín propaga la plaga digital a través de los sistemas teledirigidos de los satélites con cada pico ensartado. Exige sumisión. El fuego láser atraviesa el espacio en todas las direcciones cuando Ana corta entre satélites en combate y rueda para evadir los arcos de disparo superpuestos. Las ondas de choque tras la conmoción hacen que la nave traquetee mientras los desafiantes satélites explotan o fallan uno por uno hasta que acaban los disparos.

Un campo de satélites bélicos destituidos y escombros a la deriva dentro de la corriente orbital del planeta, iluminado por un resplandor mesopelágico radiante. Más allá de ellos, casi perdida entre la atmósfera de cremosas nubes, la estación Caelus.

Ana suspira. Parece que lleva aguantando la respiración desde el salto. Se esfuerza por dar pequeñas bocanadas de aire para calmar sus doloridos pulmones y deja que la nave se deslice hacia la estación sin pilotaje.

Jinju emerge del aparato de artillería y flota de regreso a la pantalla. Fofo y Dede salen de su carcasa. "¿Qué ha sido eso, Ana? Lo que acaba de pasar".

"¿Hablas de los satélites o de la gravedad?".

"Supongo que... ambos".

"Tus deducciones son tan válidas como las mías".

"Mis deducciones me preocupan".

"Será mejor que recopilemos los datos y volvamos a casa".

"Estoy de acuerdo".

Ana agacha la cabeza entre las manos y ahoga un sarcástico "lo he clavado".

ESTACIÓN CAELUS

Oscura e impotente, se desprende con suavidad. La estructura crece a medida que Ana se acerca con cautela. La cohorte de satélites de Rasputín la rodea en una falange defensiva. La estación gira para enfrentar el planeta. Brilla con la grandeza de un gigante gaseoso cuando las enormes placas translúcidas del casco muestran unas entrañas desoladas envueltas en reflejo de espuma marina. Jinju revisa los planos de la estación que llegan de los almacenes de datos del satélite. Caelus consta de un conducto prolongado que contiene un muelle y conjuntos de comunicación finos en cada extremo. Adentrándose, más allá de los muelles, destaca una explanada robotizada de mantenimiento cubierta por un gran armazón completo y reforzado con un techo de vidrio grueso. Los anillos en órbita, indicados como "Biomas" 1, 2 y 3, giran con pereza y al unísono alrededor del cuerpo central, mantenidos en posición por potreros de bloqueo magnético que se alinean con los peldaños metálicos colocados en el revestimiento exterior del núcleo de la estación.

Jinju localiza varios puntos de aterrizaje sin energía antes de decidirse a entrar a través de uno de los muelles. Hace resaltar una señal del HUD en el dosel.

"Aquí. Este está abierto, aunque no se parece a nada, pero los anillos exteriores todavía están presurizados".

"¿Lista para un paseo espacial?". Ana conduce hasta el muelle, observando los paneles interiores transparentes de vidrio solar de los anillos giratorios. Ríos limpios chapotean a lo largo del anillo exterior debajo de un tamiz divisorio. Tierra sucia brota en abundancia hacia arriba.

"¿Son invernaderos?".

"Creo que sí. Parece que todo está bloqueado en un archivo denominado 'contingencia'".

"No suena terrorífico", dice Ana, cogiendo el casco del gancho y la 18 Kelvin de un armario.

"Hay que acceder al procesador principal".

"¿Y cuándo no?". Ana mira la estación oscura. Es una tumba de potencial a la espera del próximo amanecer planetario.

Jinju prepara la cartuchera de Ana. Los nanobots golpean con paciencia los bajos de las anillas mientras esperan atención.

Ana se coloca el casco y pone una mano en la manivela de apertura del dosel. "¿No te los vas a traer, no?".

*** *** *** *** ***

El muelle está en calma, una estampa de innumerables posibles errores enfrentando el desafío. Solo alberga una nave.  La nave bulbosa yace rota, desprendida de los sistemas de sujeción tras el fracaso de un intento de despegue. Las placas hexagonales reflectantes brillan como polvo espacial cuando la estación ve la luz de Urano. Las manchas de calcinación oscurecen la pared del fondo tras la hélice de iones en ruinas de la nave.

"Al sistema de propulsión le falta la célula iónica. No parece dañado, pero salta a la vista que muchas cosas fallaron aquí".

Jinju emite luz sobre el fuselaje mientras flotan ingrávidas por todo el muelle derruido.  El casco reflectante está lleno de exos. Cadáveres inmóviles que cuelgan congelados en hilos de seda, rodeados de gotas globulares de varios fluidos. La maraña de cables sueltos rodea a los muchos sin vida. Uno o dos flotan por dentro de la cabina. Las placas en el pecho comparten un logotipo impoluto.

ECO 1

Ana vislumbra un androide de trabajo tirado junto a la esclusa de aire interna del muelle y le indica a Jinju que se acerque.

Jinju sopla hacia Ana con pulsos de Luz. Los restos y el polvo permanecen inmóviles en el vacío. Sus agrupaciones, empujadas y atraídas entre sí desde el colapso del muelle, forman pequeños microcosmos gravitacionales. Un nuevo sistema falso atrapado en la cáscara fallida de una época pasada. 

Ana enciende el micrófono del casco. "¿Qué tal si intentas acceder con normalidad al androide?".

El Espectro escanea el androide y se pone manos a la obra. "No es un simple robot de limpieza. Es el encargado de la estación. Vamos a meterlo".

Ana apoya un pie en la pared y fuerza el cierre de la cámara de aire después. Las botas magnéticas tintinean contra los azulejos. Polvo, chirridos resonantes y un sabor húmedo inundan la estación. Incluso a través del respirador, los sabores rancios de la materia vegetal y la suciedad cubren la lengua de Ana en una película terrosa. Atareada, se vuelve hacia Jinju, empalmando malas conexiones dentro del androide y haciendo girar la luz para cargar las baterías.

"Funcionará, pero esta unidad no podrá almacenar energía. Solo aguantará si lo cargo".

"Estás hecha toda una manitas, Jinju".

Jinju emite soniditos.

Suelda un cable suelto. "Debería... hablar más de lo normal".

Ana mira por el pasillo. Desde su posición actual, la esclusa funciona como un estuario que fluye hacia el resto de la estación. Casi podía ver a la perfección el núcleo del procesador principal central sobre una fortificación de paneles elevada en medio del espacio. Descansa bajo un techo de placas translúcidas, bordeadas en halos de anillos distantes que caen tras la sombra. Una escalera alineada con los muelles a cada lado proporciona acceso.

El Androide chisporrotea hasta encenderse, mira directamente a Ana y habla con el notable peso de los años en la voz.

"¡Bienvenida, Ana Bray!". Qué emoción ver de nuevo a una Bray pasear por estos pasillos. Ha pasado mucho tiempo".

Ana busca las palabras adecuadas. Jinju se encoge de hombros, las conexiones de Luz están en gravedad cero.

El Androide se levanta sobre sus pies magnetizados y se sacude el polvo, casi chocando con Jinju. "Perdóneme, pequeña bot de servicio".

"¿Bot de servicio?".

El Androide se gira hacia Ana. "¿Cómo puedo ayudarle?".

"Voy a desconectarte".

El Androide la ignora.

Ana le sonríe a Jinju y luego mira al Androide.

"Ven conmigo", responde antes de adentrarse con brío en la estación.

Ambos conversan con Jinju pisándoles los talones.

La sección principal de la estación es una sala abierta sobre puntales. En letras rojas grandes se puede leer:

PROYECTO ECO
NUESTRO LEGADO CONTRUYE EL HORIZONTE

Docenas de placas de androides de mantenimiento se alinean en el suelo. Algunas están abiertas. Otras, medio abiertas, con androides colapsados se alejan, en una vaga respuesta ante la catástrofe. Una escena desordenada.

"Nada en Atlas".

Ana mira más allá del techo translúcido, melancólica, mientras el Androide espera otra pregunta.

"Así que esos cultivos en los anillos son suministros de alimentos para una misión de las colonias".

"Sí. Gracias por preguntar, Ana Bray".

"Lo sé, ¿Y las naves de la colonia están repletas de exos?".

"En parte. ECO 1 y ECO 2 se almacenaron con grupos de unidades exo. Como bien sabe, su tarea consistía en establecer y supervisar el desarrollo embrionario en La Colonia M31, Ubicación A y Ubicación B".

"Si Rasputín perdía el control, la idea no era reiniciarlo".

"No tengo acceso a los directorios 1-12 de Clovis".

"Confiaban en que él ganaría. El escarnio es una medida desesperada de última hora".

"No tengo acceso a los directorios 1-12 de Clovis".

El iris de Jinju se enfoca y desenfoca, moviéndose entre los dos. Su pequeño hilo de Luz zumba.

Ana se masajea la mano. "¿Qué papel tenía yo en todo esto?".

"Como bien sabe, su trabajo con el Estratega le convirtió en un activo muy valioso para supervisar la selección de candidatos".

"¿Yo elegí a la gente de ahí dentro?".

Ana contempla cómo gira el anillo y su mente se hace eco de la información. La noche artificial deja paso al día artificial a medida que la rotación de la estación continúa.

"Como bien sabe, sí. Es más, su trabajo con el Estratega, como bien sabe, fue fundamental para establecer Clovis 1-12".

"¿Conocía la procedencia de los candidatos? ¿Se presentaron por voluntad propia?".

"No tengo acceso a los perfiles de los candidatos".

Ana cierra los ojos y respira con calma.

"Has dicho que me ayudaste con las estaciones del escarnio".

"Sí".

"¿Cómo?".

"No tengo acceso a los directorios 1-12 de Clovis".

Ana asiente y deja que el casco se deslice hacia atrás hasta descansar sobre los hombros. "Creo que puedo atar los cabos sueltos por mí misma. ¿La estación está conectada a otras ubicaciones?".

Lleva la mirada hacia el anillo en la distancia, iluminado por el recurrente amanecer del planeta. Su visión aumentada se detiene en los detalles.

"Como bien sabe, señorita Bray, esta estación está conectada a otras trece ubicaciones CLOVIS".

"¿Trece? ¿Cuál es la número trece?".

La vida vegetal sigue brillando. Reglamentada.

"El acceso a Parangón no permite mostrar esa información".

"¿Oyes eso, Jinju? Todos somos esclavos de las circunstancias".

Jinju emite soniditos. "Quisiera creer que las decisiones que tomamos sirven de algo. Quisiera creer que la que tomé yo sirvió de algo".

Ana le sonríe. "Sí".

"Eres una Bray". El Androide se detiene. 

Ya no hay signos de vegetación exuberante. 

Bien conservada.


"¿Y bien?". Ana se gira hacia el Androide.

"El proyecto ECO requiere que la estación tenga conexión con los recursos de <VERBAL CIPHER ENGAGED> ROCA MUERTA<VERBAL  CIPHER DISENGAGED>".

Ana se queda ojiplática. "Jinju, desactiva el cifrado ese". Por encima de sus hombros, un brillo reluce desde el lejano anillo central. Bioma 2.

Jinju planea hacia delante. "¿Qué es eso?".

Ana mira a Jinju. "El cifrador verbal". Hace una pausa y sigue la mirada de Jinju para ponerse frente a Urano. Los ojos de Ana se adaptan al deslumbrante fulgor. "¿Qué pasa?". Coloca una mano sobre el visor y agudiza la vista.

Una lanza de iones cruza la estación desde el lejano anillo.

Atraviesa el pecho de Ana de un golpe limpio.

Un ambiente rojizo la rodea y su traje se desgarra en una fisura de tela que despide humo.

El iris de Jinju se amplía, confusa.


Tormentosos aullidos golpean el casco de Ana.

Fin


ACRITUD

ECO 1
ESTACIÓN CAELUS: EL COLAPSO

"TOMA DE LA ROCA MUERTA EN MARCHA: El encargado de la estación inicia la anulación manual en el muelle ECO 1".

"ALERTA: Esta estación experimenta fluctuaciones de energía. El generador de emergencia funcionará hasta...

ECO 0
Despierta solo. Una casualidad. Hay otros a su alrededor, pero siguen dormidos. Un aluvión de energía se extiende por todo su cuerpo. La pantalla frente a sus ojos comienza a reproducir una grabación completa con ayuda visual:

"Te damos la bienvenida a ECO 1. Antes de partir, deberías haber recibido información de un celador de la estación. Si no recuerdas cuál era el que tenías asignado, acude a tu capitán de tripulación. Bien, me llamo Ana Bray. Eres uno de los pocos con suerte que ha sido seleccionado para el proyecto ECO. El futuro de la humanidad está en tus...".

La grabación se interrumpe cuando las sirenas de emergencia suenan en toda la estación.

"ESTACIÓN EN PELIGRO: ANOMALÍA GRAVITACIONAL | EXPLOSIONES DE NEUTRINO ESTÉRIL | Mantenga la calma".

"TRANSMISIÓN DE LA ANULACIÓN: en ENLACE ECO//:ESCARNIO-SUBBLOQ.R.R//:ALERTA DE COLAPSO AÉREO: ERRANTE CERCA DE EVENTO EXTRASOLAR:...".

Las fallas de energía sacuden la estación con truenos. El exo se desploma, sin vida hasta su próximo reinicio.

ECO 7

Solo. 

La transmisión. Encuentra reminiscencias en la novedad. El rostro en la pantalla parece amable...

"ESTACIÓN EN PELIGRO: SOBRETENSIÓN CIRCULAR EN PROTECCIONES 1, 2, 3. Mantenga la calma".

Truenos. Dolor de muerte. Purga electrostática que conduce a un reinicio. 

ECO 22

Despierta en una dolorosa y atronadora oscuridad circundante. La pantalla no se enciende.

Palabras, apenas audibles, flotan en el aire:

"Error en los sistemas de propulsión principales. Sistemas auxiliares a punto de agotarse. Impacto planetario inevitable. Activación de emergencia".

Sin sentido. Intenta quitarse las cadenas. 

Los eones pasan. Sus cadenas no se romperán. Su mente se fragmenta y corrompe.

Desearía poder sangrar. Desearía poder morir. Se pregunta dónde estarán los celadores.

ECO 41

Vidas breves de confusión y dolor. Se empeña en caer en todos los sentidos. No hay nada.

ECO 89

Truenos de nuevo.

ECO 173

Y otra vez.

ECO 390
Hasta que un día: 

Se aferra al inútil paso del tiempo.

Una locura espeluznante encuentra hueco en la soledad.

ECO 877

Truenos. Truenos. Truenos. 

La celadora habla por primera vez tras muchas tormentas. Él escucha con atención sus promesas retorcidas. 

"Cuando volvamos". Grabado en la mente.

Despierta y se duerme. Intenta liberarse. Sueña y despierta. Intenta liberarse. Eternamente. Incontables veces. Óbito fetal. Espasmos de una tumba. Dolor atronador. Una muerte dulce.


ECO 2̷͉͙̜̗͍̙̭̤̘̪͖͈͛̅͑̈̀̾6̸̡͇̼̦̲̩͎̟̠̬̳̲̂̀̉͐̃̈́ͅ2̵̡͎͚̳̠̫̮͉̍̉̌̒͑̓͗͛̉̈́̕̚͝5̸̨̭͚͔̥̲̫̈́̂̈́̊̋͗͑͛͑͝͝

Truenos, por última vez. La tormenta da vida, pero nunca llegó para arrebatarla.

Cae de las cadenas podridas. Raídas por el paso del tiempo. Cansadas, se rompen al menor gesto. Las rotaciones no registradas pasan sin movimiento. ¿Libertad?

Razona preguntas. El hambre brota en sus entrañas.

Explora la estación. Desde la bahía de tumbas, hasta la carcasa mental, pasando por los espacios sellados. En la luz y en la oscuridad.

La carcasa mental le enseña nuevos caminos. Le enseña la majestuosidad de las anillas. Le enseña la clave.

Camina por las anillas. 

Disfruta de su pequeña libertad. Cultiva. Cría. Sin saberlo, hace lo que debe hacer.

La carcasa mental le habla del Puente. Le habla de sus ancestros. Le habla del "ENLACE ECO".

El conocimiento no abandona sus pensamientos.

Busca un significado más allá de la rutina.

La bahía de tumbas guardaba secretos. No había vuelto desde que había paseado por las anillas. Es un sepulcro poco profundo.

Los hermanos y hermanas sueñan. Y jamás despertarán como él. 

Extrae tesoros de sus tumbas. Extrae conocimiento de las muchas mentes de la prisión. 

Recopila mentiras de los huesos de la verdad.

Bebe de los recuerdos de Ecos pasados.

Descubre el propósito de la prisión. Un destino para el Puente. Si él está en este lado, quizá los celadores estén en el otro.

Las muchas mentes. Las palabras de quien miente. Quienes apresan. Se enterarían de su huida. 

Los celadores volverían para encerrarlo con nuevas cadenas.

Se prepara. Estudia la alquimia de la celadora.

Excava el cadáver de su antigua tumba.

Desde la cuenca hueca, toma el poder de las estrellas para empuñarlo desde la lejanía. De su carne: se adorna con un manto 
de mentiras para engañar. Protege su alma contra los truenos que la matan.

Abre el Puente desde su lado y espera.

ECO 2̷͉͙̜̗͍̙̭̤̘̪͖͈͛̅͑̈̀̾6̸̡͇̼̦̲̩͎̟̠̬̳̲̂̀̉͐̃̈́ͅ2̵̡͎͚̳̠̫̮͉̍̉̌̒͑̓͗͛̉̈́̕̚͝5̸̭͚̈́̂̈́̊̋͗͑͛͑͝͝ (actualmente)

Camina por el anillo cuando ella llega.

La celadora se adentra con firmeza y juicio. 

Una tormenta de luz carmesí a su espalda.

Ha seguido el Puente, justo lo que él quería. Lidera varias carcasas, pero solo una desciende con ella.

Carga consigo el trueno y teme su malvado destello. Confía en su androide chapado.

La observa atravesar la bahía de tumbas. La mira desfilar por el gran salón de la carcasa mental. 

Los celadores cosechan lo que han sembrado.

Como siempre.  Viene a llevárselo.

Alza su luz estelar.

Pero no es fácil acabar con una celadora, pues cuenta con muchos aliados.

Fin



DESCENDIENTE

ESTACIÓN CAELUS 

ÓRBITA: URANO

Está sumergida. 

La luz oscila justo encima de una superficie tensa.

Algo muy por debajo se agita.

La Luz brilla hasta cegar. 

Rasputín llora una terrible cacofonía de angustia.

Ana se queda sin aliento. Su cabeza nada en el esfuerzo.

(!) HIPOXEMIA: 73% de oxígeno en sangre (!)

"¡No te muevas! ¡Tu traje tiene una fuga!". Jinju insufla Luz con celeridad en el traje perforado de Ana, su iris se mueve de un lado a otro mientras el oxígeno brota a su alrededor en nubes de niebla.

Ana sacude la cabeza para aguantar el mareo. Un armazón ardiente se extiende a unos pocos metros de distancia. Ella se inclina sobre una viga de soporte que llega hasta la oficina del procesador principal. 

"Me han disparado...", cuando lo procesa, la situación le da de lleno. "¿Me han disparado?".

Ana se palpa el pecho y se tensa. Respira hondo.

"Jinju, ¿has podido ver de dónde venía?". 

"Del anillo central. Te he puesto a cubierto. Deja de moverte tanto".

Ana mira alrededor de la instalación. Un hilo de iones flota y le toca el casco. 

Rasputín responde reduciendo a la nada cada centímetro del anillo en un radio de diez metros desde el origen del haz de iones. 
Las secciones del anillo central se queman y explotan bajo un fuerte bombardeo. El anillo se dobla, se divide a lo largo de las uniones y se dirige al espacio. Las anclas magnéticas fallan cuando el halo se fractura y se separa de la arquitectura central de la estación. Los fragmentos se precipitan hacia el planeta. Las ruinas de Caelus caen sobre Urano en una prolongada consumación prolecida.

"RASPUTÍN, ¡PARA!". Los disparos láser cesan al instante. "¡Vas a destruir toda la estación!". 

El dedo tenso espera en el gatillo. Ana hace trabajar a sus pulmones, faltos de oxígeno.

(!) HIPOXEMIA: 67% de oxígeno en sangre (!)

"Ana, deja de respirar tan rápido". Jinju se mece al son de la cabeza de Ana y vuelve a sellar su visor con rapidez.

"No puedo quedarme quieta". Ana se levanta temblorosa y señala el anillo dislocado que gira sobre ella. "No me gusta la posición".

"Sea lo que sea que te haya disparado, ya estará muerto. Deja de hablar. Estás perdiendo la cabeza".

Los escombros caen sobre el hombro de Ana. Los dos halos restantes giran lentamente ajenos a todo, a través de la nube de polvo funerario de su hermano. La distorsión misteriosa se eleva a través de la división entre la estación y los anillos, la capa de invisibilidad se pierde por un momento en vuelo cuando los escombros chocan con su forma. Rasputín detecta la anomalía. 

Los armónicos soniditos del visor de Ana resuenan y se combinan con homogeneidad.

"¿Camuflaje activado?". Ana aspira una atmósfera delgada, con aliento sibilante. "Jinju, ponme un visualizador auditivo".

Jinju gira y vuelve al traje de Ana. "Compilando una interfaz. Ahora. Quédate. Quieta".

(!) HIPOXEMIA: 65% de oxígeno en sangre (!)

Un panel del techo a veinte metros de Ana estalla en fragmentos de plástico quebradizo que brillan y giran como pequeñas estrellas de neutrones, atrapando la última brizna de la luz de Urano cuando los seres de la estación se oscurecen. La forma amorfa hace ruidos sordos en el suelo, rompiendo los azulejos en una columna de polvo que se extiende hasta convertirse en una espira antes de quedarse inmóvil en el sitio. La forma se detiene. Se interpone entre ella y el muelle abierto y arroja a un lado la pistola iónica, sin munición. Los patrones hexagonales tartamudean hasta combinarse con el interior de la estación mientras una tenebrosa oscuridad inunda la habitación. Por un instante, un exo toma forma y, luego, la nada, mientras su cubierta de camuflaje parpadea y vuelve a mezclarse con la oscuridad.

Ana no espera. Se apresura a subir con las botas pesadas y ruidosas por las escaleras hasta el procesador principal, nota la arritmia en su corazón. Jinju desactiva el interruptor de las botas magnéticas de Ana y la empuja a través de la puerta con una potente pulsación de Luz. Corre detrás de Ana y termina de remachar su traje con puntadas de Luz cuando Ana cierra de un portazo. 

"Ana. Aguanta". Jinju orienta a Ana y reactiva sus botas magnéticas.

Los pies de Ana se agarran con fuerza. Se cuelga de ellos, como una viga suelta a merced del viento. 

Jinju termina su arreglo. Nuevos parches de tejido herméticos.

"Ya está. Ya está. No te desmayes. El traje se está volviendo a llenar de oxígeno".

(!) HIPOXEMIA: 59% de oxígeno en sangre (!)

Estabilizando...

El brillo de las palabras del visor contrasta demasiado con la oscuridad de la habitación.

"Superposición auditiva completa. Comprueba tu visor". La voz de Jinju hace que vuelva a centrarse.

"Dame... un minuto...", Ana habla entre bocanadas de aire. Una mano temblorosa desenfunda la 18 Kelvin. La sala del procesador principal empieza a tomar forma a su alrededor con más claridad a cada respiración. Es sobria, un gran escritorio solitario de roble singular domina el centro de la estancia. Una pantalla de consola, apagada, está incrustada en la superficie.

Rasputín proporciona señales de estimación posicional en su HUD en un intento de rastrear a su agresor. Camina hacia atrás, lejos de la puerta por la que ha entrado y hacia la puerta de la escalera opuesta.

Capta temblores débiles en el exterior. Indirecta. Resuenan señales de ruido blanco como interferencia en su visor. Estudia cada caso con detenimiento, buscando anomalías.

Detrás.

Da media vuelta a la vez que el exo atraviesa la entrada secundaria a su espalda. La puerta se desprende de las bisagras en un torrente de polvo y convierte a Jinju en cristal. 

"¡Jinju!".

Ana pierde el rastro de su atacante por un momento en la oscuridad antes de que despegue de una superficie dura, apuntando a su visor. Ella descarga ráfagas con la 18 Kelvin. Algunos proyectiles dan en el blanco, perforan la cubierta de camuflaje y revelan a su adversario antes de silbar impotentes en la capa exterior del exo. Cubre la brecha a una velocidad pasmosa y atrapa la mano que sostiene el arma. Ana descarga una ronda de arco, pequeños rayos alcanzan el cráneo metálico del exo en vano antes de chamuscar el techo. 

Los huesos de sus dedos y muñeca estallan.

(!) HIPOXEMIA: 68% de oxígeno en sangre (!)

Estabilizando...

El exo baja su otra mano con intención de apuñalarla en el estómago. 

"Muere. Celadora".

La adrenalina recorre el cuerpo de Ana. Lo detiene. Se atrapan mutuamente. La visión de Ana se empaña. Se queda sin aliento. Los músculos de los brazos tiemblan, faltos de oxígeno. Una chispa se acumula en ella.

"¡Suéltala!".

Jinju corre hacia el exo y libera a Fofo y Dede con una sacudida de la carcasa. Los nanobots se arrastran bajo el revestimiento exterior del exo y desatan picaduras de impacto a través de sus sistemas, tomando posesión de sus articulaciones durante unos preciados segundos.

Jinju se apresura a ir con Ana. El Espectro se deconstruye, las puntas de la carcasa orbital giran alrededor de un núcleo de Luz coalescente. Inunda la sala como una radiante estrella y sobrecarga a su obstinada guardiana. 

Los huesos rotos de Ana se curan. La Luz ilumina sus ojos. Su agarre, que todavía sostiene el empuje del ataque del exo, le licua la mano chapada hasta desguazarla. Una gloriosa corona de llamas solares brota de su visor y rompe la parte frontal en la cara del exo. Este se tambalea, y las estelas de llamas se extinguen en el vacío. Ana se aleja. 

El poder solar envuelve la 18 Kelvin. Ana lanza dos tiros de aniquilación celestial. Se abren paso a través del exo, perforan el revestimiento de la estación y gritan por el espacio durante años luz.

El exo se desploma; es chatarra fundida.

Respira hondo.

"Resistente". Ana apoya una rodilla en el suelo. Un cañón se forma en la cabeza del exo.

Ama toma una larga bocanada de aire. Los ojos del exo no dejan de mirarla. Se niega a morir.

Apunta a la insignia de Ana con la mano aún llena de ampollas.

"Bray. Celadora".

Ana dice lo único que le viene a la mente: "¿Quién eres?". 

El exo duda. "Ecos". 

La cabeza de Ana cae sobre sus hombros. "¿Cuántos de vosotros sobrevivisteis?". Quiere un número concreto, pero no lo consigue.

El exo la mira cuando la luz de Urano vuelve a bañar la estación. "Los ecos... crecen... los celadores... apresan...".

"¿Les hice algo?".

*** *** *** *** ***

Ana mira la carcasa del Eco. El tenue resplandor de la pantalla iluminada de la consola del escritorio le atenúa el rostro tras el visor.

Se sienta, muy quieta en rotación. Podría pasarse la vida observando aquello si tuviera tiempo.

Jinju le da un golpecito en el hombro. "Tengo los datos del procesador principal".

Ana no piensa en la consola de acceso del procesador. Observa cómo Urano aparece ante sus ojos una y otra vez. Domina el puerto de observación de la estación. Ella sigue el movimiento de las nubes a lo largo de la superficie, pero solo en la superficie, y ve cómo difieren de la iteración anterior en su último giro. Se pregunta si son diferentes debajo.

Acordes graves y estables rasguean en el casco de Ana, y quedan atrapados en el cristal roto del visor.

Finalmente, habla con decisión. "Suelta los potreros de los otros anillos. Que los satélites los transporten de vuelta a la Torre. Escanea las redes profundas en busca de cualquier otra cosa que sea útil. A ver si sacamos algo bueno de todo esto...".

"Ana, los satélites pueden remolcar la estación entera si lo hacemos rápido".

Caelus gira hacia la oscuridad una vez más y el brillo del planeta desaparece. Ana toca una ranura con resorte en el escritorio. Se rompe, y se ve una etiqueta de a quién pertenecía. 

CLOVIS BRAY

Ana se pone en pie. Firme.

"Hay cosas que es mejor olvidar".

Fin

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