JavaScript is required to use Bungie.net

Bungie tripula la Artemis

No es ningún secreto que en Bungie soñamos (osadamente) con viajar a las estrellas. Muchos de nuestros juegos han lanzado a la humanidad hacia los vastos confines del espacio en busca de intriga y aventuras. Y no es ningún secreto que a Bungie nos encanta jugar a juegos... toda clase de juegos. Hay mesas en nuestro estudio donde se pueden encontrar mandos, dados, cartas, fichas, figuritas e incluso algún alfil que otro. Recientemente, como misión para explorar estas dos pasiones, decidimos construirnos una nave espacial.
{{more}}

Al fin y al cabo, parecía una manera tan válida como cualquier otra de pasar la hora del almuerzo. Como puente de mando para esta poderosa embarcación utilizamos nuestro moderno salón de actos. Cuando no se usa para ver películas junto con los amigos y la familia (o para mostrar nuestro juego a invitados muy especiales), esta sala multimedia es un perfecto y suntuoso centro de operaciones de combate. El juego al que jugamos se llama Artemis, un simulador que permite reunir a seis jugadores en red para que asuman el papel de tripulación espacial.

El constructor de la nave fue Garrett Greer. Garrett es, convenientemente, uno de los ingenieros de Bungie encargados de mantener nuestro juego en condiciones operativas estables. Tras jugar a Artemis con amigos en una partida en red, comprendió rápidamente que debía alistar a sus compañeros de Bungie en este programa espacial virtual. Garrett recuenta: “lo primero que pensé al ver el salón de actos fue que este sería el lugar ideal para un puente de mando”.


Aquí se ve a Garrett dándole consejos a Tom Gioconda en la consola de mando que usó para liderar nuestra misión. Si conoces Bungie.net bien, puede que conozcas a Tom por el sobrenombre de Achronos, jefe supremo del club de la comunidad. Tan pronto como se sentó en el gran sillón, empezamos a llamarle capitán.


Pero un capitán no es nada sin una tripulación. Estos valientes voluntarios son los que mantendrían funcionando a la Artemis como si fuese un organismo vivo. De izquierda a derecha: Jacob Miner (oficial de investigación), Kurt Nellis (oficial de comunicaciones), Michael Williams (piloto), Sergey Mkrtumov (jefe de armamento) y Jay Thaler (ingeniero jefe).

“Lo que más me asombra de este juego es la facilidad con la que la gente asume sus roles”, comenta Garrett, el cual comenzó su carrera espacial con ganas de apretar el gatillo. “Yo empecé en la estación de armamento, donde rápidamente me gané una reputación como fanático de los misiles y de las descargas aleatorias de artillería”.


Resulta que, a bordo de la Artemis, esa actitud es muy común entre los oficiales más novatos. Nuestro viaje de inauguración no fue sino una aventura heroica. Recién salidos de la estación espacial, nuestro capitán, todo entusiasmado, decidió darle al acelerador. ¿Y quién se lo puede reprochar? No todos los días tiene uno la oportunidad de gritar a viva voz “¡Potencia máxima!” en un puente de mando lleno de ilusionados cadetes.


Trágicamente, nuestra ansiosa tripulación nunca vio el campo de minas que finalizó su viaje de un modo tan repentino como explosivo. Afortunadamente, tal peripecia era solo parte de un juego. Te puedes permitir reír al ver tu preciosa nave espacial desaparecer en una luminosa nube de polvo cuando puedes sacar otra de la nada con unos pocos clics de ratón.


Tras recibir algunas lecciones sobre cómo planear un itinerario cuidadosamente, nuestra tripulación volvió a aventurarse de nuevo en el espacio. Esta vez fueron precavidos y analizaron los alrededores. Si logras evitar los explosivos abandonados que yacen por todo el sistema, hay muchas cosas que experimentar a bordo de la Artemis. Muchos tipos de misiones aguardan por todo el cosmos: exploradores perdidos que necesitan ser rescatados, fenómenos extraños todavía por investigar, estaciones espaciales locales donde efectuar reparaciones y reabastecerse.


“¡Alerta roja!”. No hay diversión espacial que se precie sin combates contra invasores hostiles. Tras su prematura derrota en el campo de minas, la tripulación de Bungie encontró su ritmo como equipo. Bajo la firme dirección de su capitán, la Artemis rechazó varios ataques tanto contra ella misma, como contra la base más próxima de aprovisionamiento de torpedos. La iluminación programable de nuestro salón de actos ayudó a ambientar la situación. Con armas y escudos bajo las yemas de sus dedos, dominaron las estrellas.

Y esta no será nuestra última misión. Corre la voz en Bungie y los astroalmuerzos podrían convertirse en un hábito. Gracias a los creadores de Artemis por hacer un juego tan genial, así como a Garrett por ayudarnos a despegar. No necesitarás un salón de actos privado para disfrutar de Artemis por tu cuenta. Puedes adquirir la versión completa en la página web de Artemis. Solo necesitas una tripulación y un poco de conocimiento de redes.

Nos vemos en las estrellas.

No se te permite acceder a este contenido.
preload icon
preload icon
preload icon